Últimas noticias
Lateral derecho Castillo de Javier
Lateral izquierda Castillo de Javier

EDITORIAL: Rebelión en la Policía navarra

O el gobierno de Navarra espabila o el cuatripartito que lo sustenta puede empezar a “hacer aguas” en breve. Y es que el empecinamiento que tiene la consejera de Interior de dicho gobierno para aprobar una nueva Ley de Policía, ley rechazada por todos lo sindicatos del ramo y fuerzas políticas navarras -Podemos e I-E, socios de gobierno, incluidos – empieza a ser ya patético.

Los propios sindicatos temen que la nueva Ley de Policía que los va a regular, pueda suponer el principio del fin de la Policía Foral de Navarra como cuerpo autónomo no dependiente de otros.

Desde que el gobierno de la presidenta Barkos comenzó su tarea de gobierno, su principal tarea ha sido y es, el desmantelamiento de la peculiaridad y singularidad navarra. La Policía Foral tiene su origen en 1928 creada por la Diputación Foral de Navarra con el nombre de Cuerpo de Policía de Carreteras, con funciones relacionadas principalmente con el tráfico. Hoy es un instituto armado de carácter civil, organizado jerárquicamente y con funciones integrales de seguridad en crecimiento y desarrollo, algo que, fundamentalmente, se debe al Amejoramiento  del Fuero de 1982, desde la llegada del estado autonómico a España.

Parece que al gobierno nacionalista vasco que gobierna esta tierra, la Policía Foral le moleste, porque es algo único en esta tierra y con ello se establezca una diferencia entre Navarra y la Comunidad Autónoma Vasca. Quizás añore a la ‘Ertzaina’, el cuerpo de policía vasco y lo quiera imponer en Navarra. Para ello, necesita que Navarra no tenga policía propia y de ahí los intentos por hacerla desaparecer.

Un suma y sigue, por tanto, de los intentos de este Gobierno por eliminar lo propiamente navarro, para intentar introducir lo propiamente vasco.

La falta de dialogo, demandada por dos de sus socios en la tramitación de esta Ley, debería hacer reflexionar al gobierno navarro, hasta el punto de que la propia consejera de Interior presentará ya su dimisión o, mejor, ser cesada por la presidenta foral.

En un Estado democrático no se puede pretender imponer por la fuerza nada y a ello parece que no se acostumbran los gobernantes navarros.

 

Otras noticias publicadas

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies