Últimas noticias

Beatificados 20 sacerdotes mártires de Ibiza, España, en la persecución religiosa en 1936

Beatificados los 20 sacerdotes, mártires de Ibiza, España, asesinados en la persecución religiosa de las fuerzas republicanas en 1936

Este sábado, en la Catedral de Santa María de Ibiza, el cardenal Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos presidió la misa de beatificación de los 20 sacerdotes asesinados, durante la persecución religiosa de las fuerzas republicanas en 1936.

Hoy, domingo 18 habrá misa de acción de gracias en la catedral de Santa María, mientras que los días 24 y el 25 de octubre se realizarán en todas las parroquias. Por último, el 6 de noviembre se celebrará por primera vez la fiesta litúrgica de los nuevos beatos.

Alina Tufani Díaz – Ciudad del Vaticano

Hace 90 años, entre el 7 de agosto y el 13 de septiembre de 1936, murieron los sacerdotes Juan Torres Torres, el primero, y sus diecinueve compañeros, de entre 24 y 77 años, asesinados durante la Guerra Civil española en manos de las fuerzas republicanas empeñadas también en una persecución religiosa en Ibiza. Diecisiete de los veinte fueron asesinados en el castillo de Dalt Vila, junto a casi un centenar de laicos.

Esta mañana, en la catedral de Santa María de las Nieves, en el Dalt Vila, el casco antiguo de la ciudad, el cardenal Marcello Semeraro, prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos presidió, en representación del Papa León XIV, la celebración de la beatificación autorizada por el Pontífice, el pasado 18 de junio con la promulgación del decreto que reconoce el martirio de estos sacerdotes, 90 años después de su muerte. Concelebraron la Santa Misa el obispo de Ibiza, monseñor Vicent Ribas; el arzobispo metropolitano de Valencia, monseñor Enrique Benavent Vidal, el Secretario del Dicasterio para el Culto Divino, monseñor Aurelio García Macías; otros siete obispos y la mayor parte del clero diocesano de Ibiza y Formentera.

Al iniciar el rito de beatificación monseñor Ribas, hizo la petición para que se inscriba en el libro de los Beatos a los veinte sacerdotes mártires. Luego, el postulador de la causa, monseñor Alejandro Cifres, leyó una breve biografía de cada uno de los mártires y, por último, el cardenal Semeraro dio lectura a la Carta Apostólica del Papa León XIV por la que se inscribe en el libro de los Beatos a los sacerdotes mártires, antes de la magna celebración eucarística.

El Maestro que no oculta a sus discípulos las dificultades de la misión

En su homilía, el cardenal Semeraro se inspira en el pasaje evangélico de hoy, en el que Jesús asocia a sus discípulos a su propio destino, enviándolos como corderos en medio de lobos: «Id: he aquí que os envío como corderos en medio de lobos». Recordando que San Agustín en uno de sus sermones sostenía que no se trataba de lobos en medio de un rebaño de ovejas sino de un rebaño enviado entre los lobos, el prefecto afirmó que el propósito de Jesús “no es desanimar, sino tranquilizar a los discípulos respecto a su presencia y su cercanía. Él es el Maestro que no oculta a sus discípulos las dificultades de la misión que se les ha confiado” pero permanece siempre cerca de nosotros.

“Hemos oído hablar de persecuciones, de traiciones y del odio con que los discípulos podrán encontrarse a causa del nombre de Jesús. La fidelidad a Él, de hecho, no nos protege de las pruebas de la historia; al contrario, puede exponernos a la contradicción e incluso a la violencia, y eso es lo que les sucedió a vuestros mártires”, señaló el purpurado vaticano en su homilía por la beatificación.

El mártir no busca la muerte, sino que no reniega de Cristo

Al hablar del grupo de mártires, el cardenal Semeraro se centró en la figura del líder, Juan Torres Torres, el primero en ser asesinado y arrojado al mar, cuando apenas contaba con 24 años de edad y dos meses de sacerdocio, un ministerio muy breve y al mismo tiempo fructífero, tanto como el apostolado de los otros sacerdotes, de más años de ministerio, ejecutados en el castillo de Ibiza.

“La fecundidad de una vocación no se mide por su duración, sino por la fidelidad con la que se vive y por la entrega de sí mismo a Cristo”, afirmó el prefecto del Dicasterio para las Causas de los Santos. Y en este contexto, añadió que “el mártir no es aquel que busca la muerte, sino aquel que no reniega de Cristo”, no es la violencia sufrida lo que hace grande su testimonio, sino el amor al que permanece fiel”.

“El martirio no celebra la muerte: proclama que la vida pertenece a Cristo y que la muerte no tiene la última palabra.”

El martirio es fruto de la gracia que nos hace fieles en la prueba

Más adelante, el cardenal Semeraro recordó que la “perseverancia de los mártires no debe entenderse como un heroísmo puramente humano”, pues es fruto, sobre todo, de la gracia, de la presencia del Espíritu que “hace posible permanecer fieles en la prueba”. De allí su exhortación a no exaltar el heroísmo de las personas fuertes, sino “la fidelidad de quien permanece en el amor y no deja que el odio de los demás se convierta en su propio odio”.

El prefecto al hacer memoria de los mártires, planteó las interrogantes que nos deja en el presente, como cuán importante es Cristo en nuestra vida o cuánto su Evangelio orienta nuestras decisiones, relaciones y pruebas. Y es que, a pesar de no estar amenazados u obligados a elegir, nuestra fidelidad se mide en otras situaciones de la vida, “cuando perdonar parece más difícil que alimentar el resentimiento, cuando defender a una persona vulnerable puede exponernos a la incomprensión, cuando nos sentimos tentados a callar por conveniencia o a adaptarnos a lo que hacen todos”.

“Al celebrar, pues, a los beatos mártires de Ibiza, no pedimos que se nos libre de toda dificultad, sino que no perdamos de vista a Cristo en las dificultades; no pedimos no conocer el miedo, sino no dejarnos dominar por él; no pedimos una vida sin contradicciones, sino la gracia de permanecer fieles en el amor”, concluyó el prefecto del Dicasterio para la Causa de los Santos. VATICAN NEWS

 

About The Author

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *