Hoy 30 de agosto, la Iglesia celebra la fiesta de los santos Félix, sacerdote, y Adauto, mártires en la via Ostiense, y San Pamaquio, senatore romano; beatos Manuel Medina Olmo y Diego Ventaja Millán, obispos y compañeros mártires
Santos Félix y Adauto. Identificados por la tradición como hermanos, sepultados en el cementerio de Comodilla, una antigua Passio relata que en la época de Diocleciano, mientras el presbítero Félix era llevado al martirio, se añade a lo largo del camino Adauto, quien se declaró cristiano y compartió su misma suerte.
El cristiano senador romano, Pamaquio, se convirtió en monje en 387 y dedicó su vida a los pobres. Fue cofundador de un albergue en la desembocadura del Tíber donde acogía gratuitamente a peregrinos pobres y enfermos. Trabajó en la construcción de la Basílica de los santos Juan y Pablo en el Celio.
Beatos Manuel Medina Olmo y Diego Ventaja Millán, obispos y compañeros mártires
Manuel J. Medina Olmos, nació en Lanteira (Diócesis de Guadix) en 1869, y Diego Ventaja Milán nació en 1880 en Ohanes (entonces Diócesis de Granada); ambos se ordenaron de Presbíteros incardinados en Granada en 1891 y 1902 respectivamente, fueron canónigos del Sacromonte y colaboradores de D. Andrés Manjón en las escuelas del Ave María.
D. Manuel fue nombrado Obispo Auxiliar de Granada en 1925, de donde pasó a la Diócesis de Guadix en 1928.
D. Diego fue nombrado Obispo de Almería en 1935. En 1936, ambos, junto con varios sacerdotes de sus diócesis, murieron en Vícar (Almería), mártires de la fe. Todos ellos fueron beatificados por el Papa Juan Pablo 11 en 1993.

