13 de Enero de 2024. Plaza de Moroleón, Guanajuato, México. Casi lleno.
Pablo Hermoso de Mendoza (dos orejas y oreja); Arturo Saldívar (palmas y silencio); y Arturo Gilio (dos orejas y oreja).
Actuaron también los Forcados Amadores de México.
Pablo Moreno (1 y 4) Julián Hamdan (2, 3, 5 y 6) y Aurelio Franco (6-bis).
Pablo hizo los deberes para salir en hombros pues desorejó a su primero, un astado de Pablo Moreno con son y recorrido al que le realizó una lidia exacta y de mucho lucimiento. REGALIZ lo saludó y de inmediato se lo enroscó haciéndole describir círculos cada vez más cortos para recortarle los terrenos e inmediatamente después se reunió con él en dos ocasiones para castigarle. NAVEGANTE aprovechó las condiciones del astado y protagonizó momentos de mucha verdad ante un oponente que no se dejaba ganar la cara fácilmente. El tordo cada día se ve con más aplomo y dominio de los terrenos. En su lugar llegó ILUSIÓN, teniendo ahora un adversario más a tono para mostrar ese toreo de caras que tanto impacta en los tendidos y que hoy, con dos banderillas de por medio, fue fuertemente aplaudido. Para rematar la faena apareció GENEROSO que le está dando una regularidad a Pablo en los hierros finales que hace tiempo no le veíamos y así llegaron las cortas, un par a dos manos, los desplantes y un rejón eficaz que le aseguró el doble premio al jinete en plaza.
La faena a su segundo tuvo, si cabe, un más alto nivel pues el de Pablo Moreno, tras ser atemperado con un solo rejón de castigo a lomos de NOMADA llegó con mayor fuelle al tercio de banderillas y sus bravas embestidas dieron un matiz más emotivo a lo que con él realizaron TALENTO y MALBEC. El castaño dejó en Moroleón una impronta de su mejor toreo, hermosinas incluidas, y demostró el porqué su criador y jinete lo considera uno de los caballos con mayor potencial de la cuadra. Todo lo hizo bien y con clase. MALBEC no se quedó atrás en su estilo de toreo y las piruetas de hoy le pusieron la piel de gallina a más de uno en la plaza por lo ceñido que fueron y porque el toro aún se le venía con fuerza. La faena pintaba para rabo y eso se afianzó con un inusual carrusel de rosas, otro muy buen par a dos manos pero en la suerte suprema sólo entró medio rejón, suficiente a final de cuentas para que el astado doblase más sin embargo condicionó al palco para que sólo otorgara una oreja.
Jesús Javier Corpas-Mauleón

