
Las relaciones de la Comunidad Foral de Navarra con el Gobierno de España deberían ser diferentes a las del resto de las comunidades autónomas de este país.
Debe recordarse que Navarra es la única Comunidad Foral en España. Mantiene esa denominación en memoria y reconocimiento a su historia, identidad y personalidad, a las leyes propias y privativas que poseyó el Reyno de Navarra, desde tiempo inmemorial y, desde que Navarra se incorporó al Reino de Castilla, tuvo diferentes al del resto del Reino de España. En una relación de «Pacto», rubricado, ante el ataque del liberalismo del s. XIX. en la Ley Paccionada de 1841.
En la actualidad, estas leyes propias se encuentran asimiladas en el Amejoramiento (palabra del idioma navarro romance, el navarro aragonés) del Fuero. En dicho Amejoramiento se dispone que las relaciones entre Navarra y el resto de España deben producirse en el organismo establecido para tal fin y es ahí donde deben tomarse las decisiones oportunas.
Por una vez, hace bien la presidenta navarra en solicitar una reunión bilateral Navarra/Estado. Ejemplo que debería repetirse y permitiera al gobierno de la socialista/nacionalista Chivite librarse del seguidismo a «pies juntillas» de los errores de un Gobierno como el de Pedro Sánchez.
Pero he aquí que estamos ante unos gobiernos, tanto en España como en Navarra, en la que deciden los nacionalismos, cediendo la defensa de la identidad de Navarra y de la Comunidad Foral al PNV y al Estatuto Vasco.
