
Los mercados están pendientes de la reunión entre Donald Trump y JeanClaude Juncker que podría ser determinante para calmar el pesimismo entre los inversores de las últimas sesiones del mes de julio, tras las tensiones provocadas por una, ya esperada, guerra arancelaria iniciada por Estados Unidos
En principio, la guerra comercial con China quien contrarresta los efectos con una reciente rebaja de presión fiscal y, ahora, podría ser con la Unión Europea, enemigo comercial según el presidente estadounidense, Donald Trump
Los aranceles vendrían a afectar a los automóviles europeos por lo que el sector de automoción ha sido el más castigado, si bien con unos resultados mejores de lo esperado que, junto a Peugeot, daban el impulso a las bolsas europeas vivido ayer.
El petróleo, por el contrario, lastra a los sectores energéticos preocupados por el exceso de oferta y caída de demanda, ante las tensiones crecientes ahora entre EEUU e Irán, después de las advertencias lanzadas por el presidente iraní, Hasan Rohaní, a Estados Unidos de que empezar un conflicto con Irán supondría “la madre de todas las guerras”, recomendando a ese país “no jugar con fuego”.
En este contexto, el sector bancario se ha presentado volátil, pero firme, tras los buenos resultados empresariales de los principales bancos.
No obstante, comprobamos que las bolsas se resienten ante las sorpresas ofreciendo oportunidades a unos y asustando a otros.
Después de medio año de correcciones en bolsas europeas podría quedar un escenario con un trasfondo menos pesimista que lo que aparenta, ya que el crecimiento y recuperación económica en países como Grecia, y a la espera de los resultados de la reunión de Trump-Juncker que podría dejar a Europa fuera de la lista de enemigos comerciales del presidente estadounidense, impulsaría nuevamente con fuerza la confianza inversora.
Todo ello, sin perder de vista las negociaciones del Brexit que si mantienen finalmente al Reino Unido en el tratado comercial.
Por otra parte, la inevitable subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo podría alargar más la etapa de bonanza antes de la próxima crisis.
Laro Fernández, analista de Bolsa y Mercados.

