Las localidades fronterizas de Alcoutim (Portugal) y Sanlúcar de Guadiana (Huelva) estrenaron hoy un puente flotante peatonal sobre el río Guadiana para unir ambos municipios con motivo del primer Festival del Contrabando que se celebra desde hoy y hasta el próximo domingo.
El alcalde de Alcoutim, Osvaldo Gonçalves, explicó hoy a EFE que se ha hecho «una inversión de 30.000 euros» a través del programa luso «Algarve 365», con la que se persigue resaltar los recursos turísticos del sur de Portugal.
El puente no estará abierto de forma permanente, su uso se supeditará a lo que dispongan las autoridades en función nivel del canal del Guadiana ya que por la zona en la que se ha construido pasan barcos, entre ellos uno que cubre la línea regular de pasajeros entre los dos pueblos.
El puente flotante peatonal sobre el Guadiana, de 170 metros de longitud y 3 metros de anchura, permite que españoles y portugueses puedan disfrutar estos días de las diferentes actividades lúdicas que se ofertan en el primer Festival del Contrabando.
En el día de hoy, el regidor portugués y su homólogo español, José María Pérez, inauguraron este certamen en Alcoutim, que comenzó con la proyección del cortometraje «Fronteiras» sobre el contrabando, del portugués Antonio Lopes.
Gonçalves explicó que los vecinos de esta área fronteriza practicaban el contrabando como «una forma de sobrevivir», a pesar de que era una actividad ilícita.
En los años 30, 40 ó 50 del siglo XX el contrabando se generalizó en esta zona con productos de primera necesidad, sobre todo, café, comida o ropa.
En esa jornada también se presentaron otros trabajos sobre el contrabando, como un documental rodado por el luso Paulo Pereira o el libro «Manual del contrabando y supervivencia» que versa sobre esta actividad en la frontera de Alcoutim.
Historiadores, sociólogos, antropólogos o investigadores debatirán estos días en torno al legado que ha dejado el contrabando y su patrimonio histórico como símbolo de identidad para los pueblos fronterizos.
Y durante todo el fin de semana habrá degustaciones de platos típicos de cerdo ibérico que se compartían antaño entre las gentes de esta zona fronteriza.
Teatro de calle, mercado gastronómico, música, recitales de poesía o desfiles etnográficos acompañarán a los vecinos de España y Portugal que estos días acudan al Festival del Contrabando de Alcoutim.
El alcalde portugués insistió en que este tipo de iniciativas son una ayuda «muy importante» para fomentar las relaciones entre ambos países. EFE

