
El gran público conoce a Joaquín Sorolla por sus luminosos cuadros del litoral levantino, pero el pintor recorrió España para plasmar en lienzos sus paisajes y sus monumentos, trabajo que se recoge en la exposición «Sorolla, tierra adentro», que acoge su museo en Madrid.
Del 9 de febrero al 5 de junio podrán contemplarse cuadros sobre la Albufera de Valencia, la Alhambra de Granada y Sierra Nevada, la meseta castellana y la catedral de Toledo, una colección de unas 40 obras de la colección del Museo Sorolla de Madrid seleccionadas por la comisaria Carmen Pena.
Son cuadros que responden a las nuevas inquietudes del país a comienzos del siglo XX, cuando tras la fracasada Revolución del 68 y el desastre colonial, pensadores y artistas buscaron una imagen nueva de España, alejada de la representación historicista de las glorias pasadas, y la encontraron en el puro paisaje, tanto de las regiones de la periferia peninsular como en la Meseta Central y Castilla.
Sorolla dio así nuevas versiones a diversos paisajes españoles, desde los de la Alhambra deshabitada a los campos desolados castellanos, que descubrió en compañía de Aureliano de Beruete, magnífico pintor de paisaje y miembro, como el valenciano, de la Institución Libre de Enseñanza.
