Jornada de Retiro en Pamplona para discernir en común los frutos y desafíos del proceso sinodal en Navarra
El pasado sábado tuvo lugar en Pamplona, en el Seminario Conciliar de San Miguel, La jornada de Retiro para discernir entre los grupos sinodales, el proceso del sinodal en Navarra.
Acompañados por D. Emilio Aznar del Cazo, sacerdote diocesano con dispensa de la Diócesis de Zaragoza. Es Doctor en Teología Dogmática y profesor del Centro Regional de Estudios Teológicos de Aragon (CRETA), sobre los sacramentos del Bautismo y la Confirmación dirige el blog SYNODOS.BLOG y en Facebook
Un proceso sinodal que puso en marcha el Papa Francisco, bajo la idea común de que todos somos “Pueblo de Dios”.
La jornada comenzó puntualmente a las 10 de la mañana y concluyó a las 7 de la tarde con la celebración de la Eucaristía, presidida por D. Miguel Larrambebere.
El Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela, D. Florencio Roselló, dio la bienvenida a las más de 50 personas que se dieron cita en un sábado de reflexión y trabajo. El Arzobispo presentó al nuevo Vicario para los laicos de Familia y Vida, José Manuel García de Eunate.
La Iglesia está llamada a caminar unida
Florencio, tras agradecer la labor de todos los grupos, hizo referencia a “la Iglesia que camina, que es la Iglesia sinodal”. La que se implementa con el Papa Francisco, quien antes de su fallecimiento, amplió la sinodalidad laical de 2024 a 2027.
El Arzobispo destacó que “El Plan Pastoral Diocesano navarro 2026-29 ¡Ponte en camino! está imbuido en el Sinodo”. “Nuestro Plan se sitúa en la perspectiva de la sinodalidad, convencidos de que la Iglesia está llamada a caminar unida, profundamente enraizada en el Evangelio y en la tradición cristiana”, añadió. “Discernir es aceptar opiniones diferentes, avanzar, valorando la diversidad de carismas y ministerios que el Espíritu Santo suscita”, valoró.
Magisterio sínodos y sinodalidad extraordinaria
Emilio Aznar del Cazo repasó la esencia, origen y fin de este Proceso Sinodal.
Recordó que los sínodos de Obispos tienen su principio en el Concilio Vaticano II y este es consecuencia del último que fue la XVI Asamblea General Ordinaria sobre la Sinodalidad (2021-2024), concluida en octubre de 2024. El 26 de octubre de 2024 el Papa Francisco aprobó el Documento Final (de 155 puntos). Es extraordinario y queda incorporado al magisterio ordinario sin emitir una exhortación apostólica postsinodal separada, enfocándose en «caminar juntos» porque para el Papa Francisco “su autoridad recae en esta sinodalidad.
Así pues, el Documento del Papa es magisterio de la iglesia y no se puede rechazar, prevalece la obediencia al Papa.
“El Documento final no es doctrinal sino Pastoral, es recuperar del Concilio Vaticano II la teología del pueblo de Dios”, añadió. Se pretende una “descentralización en la que las iglesias locales elaboran trabajo y conclusiones de la especifidad local de su diócesis”. Se elabora la síntesis de las contribuciones al documento y el Plan Pastoral local.
Aznar destacó que el trasfondo de este proceso recae en Lumen Gentium (latín para «Luz de las Naciones»), Constitución Dogmática sobre la Iglesia, considerada uno de los documentos más importantes del Concilio Vaticano II, promulgado por el Papa Pablo VI en 1964. “Define a la Iglesia como «Pueblo de Dios» y sacramento de unión con Dios, enfocado en su misión, estructura y llamado universal a la santidad”, explicó.
Una Iglesia “no solo como jerarquía, sino como comunidad de todos los bautizados con la misma dignidad y vocación a la santidad”.
El doctor en teología diferenció los “Planes Pastorales VS sinodalidad”. Los primeros es la pastoral de los obispos detalla y explica los procesos sobre “qué hacer” en la Diócesis. Mientras la sinodalidad es de obispos, religiosos, laicos. “No es privativo, nos encontramos todos: Uno (obispo), algunos (religiosos algunos laicos…). “Es ser Iglesia y hacer”.
Conversión, reflexión y trabajo
Tras la introducción necesaria, resaltó el Discernimiento eclesial en el Documento Final Sinodo.
Emilio Aznar explicó el desarrollo del trabajo con el fin de elevar al Obispo 18 propuestas por grupos y cómo implementarlo en nuestras diócesis.
Para ello ordenó las “claves del discernimiento”. La escucha, no sólo nuestras opiniones; la búsqueda de consenso sobre aquello en lo que todos estamos de acuerdo y en lo que no estamos de acuerdo; y los temas para profundizar.
Los grupos trabajaron seis temas. Tres sobre relaciones como conversión y tres procesos de reflexión y trabajo.
Previo al trabajo por grupos, Aznar aclaró que sobre la Ordenación de mujeres “no debemos decir nada. Está fuera de nuestra autoridad” y sobre “el diaconado de mujeres precisó que está parado lo planteó Francisco hace 4 años”, y al respecto, el Papa León XIV lo ha dejado al “pasado” aunque excluye la posibilidad de ordenar a mujeres como grado sacramental.



