Artículo 112
Desde que uno se licencia en el servicio militar hasta que llegar a estar “teniente” pasan muchos años, es más, los hay que nunca consiguen ese grado de sordera.
Cada día oigo menos en general, y en particular por el oído izquierdo por el que solo oigo las bandas sonoras. Fíjate, por el oído que menos utilizo, porque las llamadas las recibo por el derecho por eso pensé que ese abuso y perjuicio que dicen que produce la telefonía móvil al cerebro afectaría al oído interno.
Entorpecen mi audición los dichosos acufenos que me acompañan día y noche a los que algún tratamiento debiera de ponerles un horario de atención al público; de manera que, todo ruido que sea emitido en la misma impedancia en la que transitan mis acufenos no lo oigo.
Si a esto añadimos la variadísima calidad de los doblajes de las películas y series de televisión, te pasas la película preguntando: ¿Qué ha dicho? ¿Eh? ¿Qué dice? ¿Por qué se va?
He apreciado, tras muchas escuchas, que la banda sonora de la película esta emitiendo en un volumen muy superior a la voz de los actores doblados. En el caso de que la banda suene en un volumen del 15, los actores están en ocasiones, por ponerles cifras, en el 10, de manera que la música original se los come, es decir, que ni los que oyen bien oyen la conversación.
Sería bueno que las televisiones unificaran los sonidos, que sonara todo igual, sin altibajos, que se oyera igual la película que los anuncios de los cortes publicitarios que actualmente gozan de un 20 o 30 por ciento más de volumen. Claro que hacen bien en subirlos no vas a estar ahí preguntando que es lo que ha dicho el del anuncio, si lo van a repetir veinte veces más a lo largo del día.
Manolo Royo, humorista www.manolo-royo.com

