Me llegó el martes un enlace de la entrevista que Ana Samboal le había hecho a Macarena Olona, la víspera del Día de la Constitución, creo. Pese a que no suelo escuchar mucho a nadie de VOX, me animé a verla, porque me gustan algunas de las cosas que le he oído, a veces, en sus intervenciones en el Congreso.
He de reconocer que la Sra. Olona es la única persona de la actual cúpula ejecutiva o representativa de VOX, que en algún momento he lamentado que no estuviera junto a los populares. Y no es porque yo sea de ese partido, como ya he dicho en alguna ocasión para no llevar a errores, que no lo soy ni lo he sido nunca. Cierto que los voté casi siempre, salvo alguna vez que no voté anadie y en las elecciones europeas de Mayo de 2014, en las que participé, cuando creí que VOX era la alternativa al Partido Popular. Tanto lo creí que me impliqué del todo en el proyecto de Alejo Vidal-Quadras e Ignacio Camuñas, que para mí representaba entonces la alternativa a la decepción que dejaban los dos años de gestión del gobierno de Mariano Rajoy. Estaba ya tirando por la borda la mayoría absoluta que le dimos casi once millones de españoles en 2011 y el mayor poder que, probablemente, había tenido ningún otro presidente desde que la transición nos devolvía la “democracia”.
Y decía que “casi” se desmorona por lo que respondió a la pregunta que le hizo Ana Samboal sobre si “La mayor decepción” había sido Grande Marlaska. Desde un “¡Uf!” que le salió del alma, Olona respondió con un “Sin lugar a dudas”. Pero cuando la periodista le insistía con un “¿Por qué?”, la diputada matizó, pasando al ministro al segundo lugar: “Detrás también de Pedro Sánchez”, añadió, lo que podía compartir hasta ese punto. Lo que dijo después fue lo que me sorprendió: “Yo soy de las personas profundamente decepcionadas con Pedro Sánchez, porque confié en él en esa moción de censura… cuando Pedro Sánchez dio un paso al frente y se erigió en gran defensor de la regeneración democrática. Hay que recordar su discurso tan extraordinario en la moción de censura contra Rajoy… yo te tengo que decir que le creí, yo confié en él”, insistió. Tan sorprendida como yo, Samboal le preguntó: “¿Qué iba a convocar elecciones?”, porque esa fue su promesa ese día como principal motivo que justificaba su decisión: “…para convocar elecciones lo antes posible…” dijo el candidato, pero no voy a seguir por ahí. Después de reiterar esa confianza en el presimiente como adalid de la lucha contra la corrupción, la entrevistada continuó con su alegato contra Marlaska, en el que no me extiendo y que suscribo sin duda.
No sé cuándo se produjo el “aterrizaje” en la realidad de Macarena Olona, pero después de escuchar esto, me surgieron varias preguntas para hacerle: ¿Qué había seguido de la trayectoria de Pedro Sánchez desde su aparición en el plano nacional en Julio de 2014? ¿Había analizado algo y estudiado al personaje? ¿Se había enterado de sus dos fracasos, Diciembre de 2015 y Junio de 2016, en los que llevó a su partido a un suelo histórico de cuatro décadas, con 85 escaños?¿No se acordaba de por qué, tras esos fracasos, lo echaron de la Secretaría General del PSOE ni de sus tejemanejes con la urna detrás de la cortina? ¿Tampoco de cómo volvió en 2017? ¿De su “sentido de Estado al rechazar el pacto que le ofreció Rajoy –no entro en detalles de la oportunidad o no de pactar con ese PSOE–? ¿Se le había olvidado que el PSOE, a lo largo de su historia, ha sido el partido más corrupto, en casos y en cantidad “distraída”?
Habría muchas preguntas más, pero me acordé de que entonces, 1 de Junio de 2018, todavía no había llegado ella a la política activa. También de que, tal vez, el guión de su jefe ya “aconsejaba” confiar en el que tras su llegada a Moncloa iba a ser, presuntamente claro, el gran impulsor de VOX, tras cuatro años de travesía del desierto y la casi desaparición a la que lo había llevado. También de que ese presunto “prestarse al juego” de ayudar al PSOE a romper al Partido Popular permitiría que, cuando el “fiable” Sánchez convocara por fin elecciones, su “elector” digital, Santiago Abascal, la colocaría en la lista por Granada. En fin, muchas dudas que se pueden tener desde la perspectiva de que, en política, los milagros no existen y las “casualidades” son más bien “causalidades”. Ese despegue súbito de VOX, 24 escaños en Abril de 2019, cuando su líder se negó a la suma que le ofreció Pablo Casado, sólo podría compararse, aunque bastante menor, al que en las primeras elecciones que convocó Mariano Rajoy, en el ya citado mes de Diciembre de 2015, experimentó Podemos –71 escaños, con los dos de Izquierda Unida–. Y es que ambas operaciones se me hacen parecidas. Se dice que Mariano Rajoy pudo ayudar al despegue de Podemos para hacerle daño por la izquierda al PSOE y, no menos, parece que Pedro Sánchez ha ayudado a VOX para aumentar la grieta que el PP ya se había hecho sólo, por la derecha. Y, como siempre, para el mal, la izquierda suele conseguir mejores resultados que la derecha.
No obstante, pese a todo, sigo considerando a Macarena Olona el mejor activo de VOX y, si la división interesada –interna o externa– de la derecha no lo impide, podría llegar a más, si no hay más remedio que ir a un gobierno de coalición para echar a míster Falconeti. El tiempo dirá.
Pero, para gustos los colores y, para opiniones… todas respetables, que, de momento, todavía son libres. Incluidas las del ¿ministro? de Consumo, Alberto Garzón, que ha expelido en un par de días dos más de su “exquisita” cosecha.
Antonio De la Torre, licenciado en Geología, técnico y directivo de empresa. Analista de opinión

