NAVARRAINFROMACIÓN.ES
La sensación de estar decaído, el poco interés o alegría por hacer cosas y los problemas para dormir, principales trastornos de los españoles en los primeros meses de la pandemia
El 75,5% de la población de 15 y más años valoró su estado de salud como bueno o muy bueno en 2020. Por sexo, el 79,3% de los hombres declaró tener un buen estado de salud, frente al 71,9% de las mujeres, según se desprende de la Encuesta Europea de Salud en España (EESE), publicada por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El trabajo ha sido elaborado desde julio de 2019 al mismo mes de 2020 y, en concreto, recoge algunos indicadores desglosados del periodo previo a la pandemia (julio 2019-febrero 2020) y de los primeros meses del virus (marzo 2020-julio 2020).
Según se desprende de sus resultados, la percepción positiva del estado de salud disminuye con la edad. Así, mientras que en el grupo de edad de 15 a 24 años, el 93,9% de los hombres y el 90,7% de las mujeres valoraron su estado de salud como bueno o muy bueno, en el de 85 y más años los porcentajes bajaron al 38,4% en los hombres y al 28,8% en las mujeres. En todos los grupos de edad, el porcentaje de valoración positiva del estado de salud fue superior en los hombres que en las mujeres.
El porcentaje de personas de 15 y más años que valoró positivamente su estado de salud aumentó respecto a 2014 (75,5% frente a 71,0%). Este incremento se produjo en ambos sexos, 79,3% frente a 75,1% en el caso de los hombres y 71,9% frente a 67,0% en el de las mujeres.
Las regiones con mayor porcentaje de personas de 15 y más años que valoraron positivamente su salud fueron Islas Baleares (82,9%), la ciudad autónoma de Ceuta (81,7%) y Extremadura (79,5%). Por el contrario, Canarias (64,6%), Castilla y León (66,4%) y Principado de Asturias (68,1%) presentaron los menores valores.
Enfermedades crónicas
Por su parte, los problemas o enfermedades crónicos de salud más frecuentes padecidos por la población de 15 y más años en los 12 meses anteriores a la encuesta y diagnosticados por un médico fueron la hipertensión arterial (19,0%), el colesterol elevado (15,3%), la artrosis (14,4%), los dolores lumbares (13,7%), los dolores cervicales (11,3%) y la alergia (10,8%).
A continuación se situaron las varices (7,6%), la diabetes (7,5%), las migrañas (6,8%), la ansiedad crónica (5,8%) y la depresión (5,3%).
Todos los problemas señalados, salvo el colesterol y la diabetes, tuvieron mayor presencia en las mujeres que en los hombres.
Dependencia funcional
La encuesta muestra que el 19,5% de la población de 65 y más años tuvo dificultad para realizar alguna actividad básica de la vida diaria como alimentarse, asearse, vestirse, sentarse o levantarse. Este porcentaje fue superior en las mujeres (24,3%) que en los hombres (13,3%).
La dificultad en la realización de las actividades básicas de la vida diaria aumenta con la edad.
Así, mientras que en el grupo de edad de 65 a 69 años, el 4,1% de los hombres y el 6,9% de las mujeres tuvieron dificultad, en el de 85 y más años los porcentajes fueron del 39,3% en hombres y del 60,0% en mujeres.
Las mujeres presentaron mayor dificultad en la realización de las actividades básicas de la vida diaria que los hombres en todos los grupos de edad. La mayor brecha se dio en el grupo de 85 y más años.
Las actividades en las que un mayor número de personas de 65 y más años encontraron dificultad fueron asearse (16,5%), vestirse (13,7%) y sentarse o levantarse (13,2%).
Ocho de cada 10 personas (82,0%) de 65 y más años con dificultades para realizar algunas de las actividades básicas de la vida diaria afirmaron que disponen de ayuda personal o técnica para llevarlas a cabo. Por su parte, el 53,0% declaró que necesitaba recibir ayuda o más ayuda de la que actualmente dispone.
El porcentaje de población de 65 y más años con dependencia funcional disminuyó respecto a 2014 (19,5% frente a 20,7%). Por sexo, el descenso fue mayor en los hombres (13,3% frente a 15,0%) que en las mujeres (24,3% frente a 25,2%). En todos los grupos de edad se registró una disminución en el porcentaje de personas con dependencia funcional respecto a 2014.
Uso de los servicios sanitarios: Caída en la atención del médico de familia
Asimismo, el 9,3% de los hombres y el 12,4% de las mujeres mayores de 15 años recibió atención del médico de familia en las cuatro últimas semanas anteriores a la entrevista durante los cinco primeros meses de la pandemia. Estos datos son inferiores a los de los meses previos al comienzo de la pandemia (del 21,1% y 29,2%, respectivamente).
El descenso afectó a todos los grupos de edad, encontrándose la mayor brecha en las personas de 65 y más años. Por su parte, el 3,9% de los hombres y el 5,5% de las mujeres mayores de 15 años visitó un médico especialista en las cuatro últimas semanas anteriores a la entrevista durante los cinco primeros meses de la pandemia. En los meses previos los porcentajes fueron del 9,5% y 13,6%, respectivamente.
El descenso afectó a todos los grupos de edad, siendo más pronunciado entre las personas de 65 y más años. El porcentaje de personas que consumieron medicamentos recetados por un médico en las dos semanas anteriores a la entrevista disminuyó durante los cinco primeros meses de la pandemia respecto a los meses previos (50,5% frente a 52,7%). Este descenso también se registró en los medicamentos no recetados (12,9% frente a 15,6%).
Ligero descenso en el consumo de tabaco y alcohol
El patrón de consumo de tabaco durante los cinco primeros meses de la pandemia fue similar al de los meses previos, con ligeros descensos en los porcentajes de fumadores diarios (19,4% frente a 20%) y ocasionales (2% frente a 2,5%).
La exposición al humo del tabaco en lugares cerrados disminuyó durante los cinco primeros meses de la pandemia respecto a los meses previos. El 5,8% de la población de 15 y más años estuvo expuesta todos los días y el 2,2% al menos una vez a la semana. Estos porcentajes fueron del 8,3% y del 3,2% en los meses anteriores.
Las comunidades autónomas con mayor porcentaje de fumadores diarios de 15 y más años en 2020 fueron Extremadura (25,3%), Región de Murcia (23,7%) y Andalucía (20,9%).
Por su parte, la ciudad autónoma de Melilla (15,2%), País Vasco (16,1%) y Galicia y Comunidad de Madrid (17,7% ambas) presentaron los menores porcentajes.
Respecto al consumo de bebidas alcohólicas en el último año, el 30,3% de la población lo hizo ocasionalmente (menos de una vez por semana), el 34,5% no consumió, el 22,5% lo hizo varias veces por semana y el 12,6% diariamente.
El porcentaje de personas de 15 y más años que consumió alcohol diariamente bajó respecto
a 2014 (12,6% frente a 15,1%). Este descenso se dio en ambos sexos (19,7% frente a 23,3%
en los hombres, y 5,9% frente a 7,2% en las mujeres).
El 6,0% de la población consumió alcohol de manera intensiva al menos una vez al mes. Se entiende por consumo intensivo la ingestión de 60 gr de alcohol puro en el caso de los hombres y de 50 gr en el caso de las mujeres –es decir, el equivalente a seis cervezas o tres combinados, en un intervalo de cuatro a seis horas–.
Por sexo, el consumo intensivo de alcohol fue más relevante en los hombres que en las mujeres (8,4% frente a 3,6%). Por edad, el consumo intensivo fue más frecuente entre los jóvenes. De hecho, el 11,3% de las personas de 15 a 24 años declararon beber alcohol de manera intensiva al menos una vez al mes.
Por sexo, el 12,9% de los hombres y 9,5% de las mujeres de 15 a 24 años consumió alcohol de forma intensiva al menos una vez al mes.
Finalmente, el trabajo ha puesto de manifiesto que el porcentaje de población que consumió fruta y verdura al menos tres veces a la semana aumentó en los cinco primeros meses de la pandemia respecto a los meses anteriores (90,1% y 91,9%, respectivamente, frente a 87,4% y 88%). Por su parte, el consumo de comida rápida al menos tres veces por semana se redujo (7,9% frente a 9,1%).

