
El mundo postcoronavirus va a ser diferente al actual, eso está claro.
De momento, una crisis económica que parece que va a acabar siendo brutal, una de las peores, sino la peor. Los Estados se empeñan en no decir toda la verdad, pero la realidad va a superar lo imaginable.
Los gobiernos de todos los lugares del mundo, porque tarde o temprano les va a llegar el «coronavirus», afrontan ya desafíos enormes. Tienen que reaccionar rápido y tomar las decisiones correctas.
Se habla de planes de reconstrucción. Aquí en España parece que va a haber 17 diferentes. ¿Es eso un error?
¿No sería mejor uno solo, común a todos? La Unión, se dice, hace la fuerza, aunque, aquí, parece que ese no sea un objetivo factible. Cada autonomía mira para sí misma.

