La lista más votada en el Ayuntamiento de Pamplona había sido la de la coalición Navarra Suma, rozando la mayoría absoluta. Hoy en su sesión constitutiva, Enrique Maya, su cabeza de lista ha sido elegido alcalde de Pamplona. Y lo ha sido porque los otros candidatos el del PSN y el de BIldu no han obtenido los votos necesarios.
Hasta aquí todo correcto, democracia pura y dura. Sin embargo, tras la elección de la alcaldía, los de siempre, los que no aceptan la democracia y solo quieren lo que ellos estipulan, han protagonizado momentos de tensión, de agresión física y, sobre todo, de agresión verbal hacía el recién elegido alcalde de Pamplona y hacía los concejales del PSN a los que se ha acusado de permitir la llegada de Navarra Suma al Ayuntamiento –ha desbancado a Bildu-.
Tras lo sucedido, el ciudadano se pregunta si el partido socialista debería permitir que los violentos, los que no respetan las reglas del juego, les den el poder en el gobierno navarro y permitan con su voto también el gobierno del socialista Pedro Sánchez. ¿Hasta cuándo el partido socialista tiene que tragar las ofensas, las injurias y las amenazas de los violentos?.
¿Cuánto vale un sillón?

