
Negro, muy negro, lo tiene que estar viendo Unión del Pueblo Navarro cuando ha ofrecido sus dos diputados en el Congreso para la investidura de Pedro Sánchez como presidente si su partido, el PSN, permite que Navarra Suma, de la mano de Javier Esparza, alcance el Gobierno de Navarra.
El comienzo del diálogo con Geroa Bai, nacionalista vasco, o con Podemos e Izquierda Unida y las declaraciones de socialistas navarros, no van por el camino llamado constitucionalista sino por el, de nuevo, gobierno nacionalista vasco en Navarra.
Si Navarra se pierde, se pierde también España. Bajo esta óptica, la política de pactos debería realizarse, no con quienes quieren atacar a España y quieren hacer de Navarra una provincia más de su proyecto y sí con quienes defienden a Navarra de ataques externos e internos.
El partido socialista de España debería imponer su criterio. ¿Podrá hacerlo?, ¿Querrá hacerlo?

