Pues si, el alcalde bildutarra de Estella (Navarra), debería dimitir. Ha cometido un acto impropio de un cargo público, que es favorecer a otra persona por el ejercicio de su cargo.
El caso es que, tal y como denuncia UPN, dicho alcalde quita una multa a un compañero de partido y, que va, y resulta, que para más INRI, es también cargo público.
Si el hecho es así, no valen excusas, señor alcalde, de una forma o de otra, mal o peor, se ha valido de su cargo para beneficiar a un tercero.
La dimisión, la asunción de responsabilidades, no es algo que se lleve en este país, no es algo que se lleve en sus responsables políticos, ni siquiera en los no se consideran «casta», aquella que tanto repudiaban.

