En tiempos pretéritos, tampoco hace no muchos años, Batasuna se definía como un partido marxista/leninista, por lo que abjuraba de todo sistema monárquico existente. La Monarquía española era, por tanto, rechazada.
Hoy Bidu defienden una República Confederal para su idealizada Euskalherria. Como son hoy quienes sostienen al Gobierno nacionalista de Navarra, han llevado esta idea al Parlamento navarro para conseguir la aprobación de una declaración apoyando dicha República confederal.
Saben perfectamente que, independientemente, del resultado de dicha resolución, es una opción inaplicable, de momento, en el contexto del Reino de España.
El nacionalismo excluyente de Bildu, suma y sigue, con su hoja de ruta. Una hoja de ruta que quiere que Navarra acabe integrándose en su arcadia particular, la denominada Euskalherria.
Para ello, hay que convencer a la sociedad navarra con iniciativas de este tipo, para que llegue a creerse la gran mentira del nacionalismo vasco, la de una Navarra como «joya de la corona» de Euskalherria.
Pero ya se sabe «antes se coge al mentiroso que al cojo»


