A dos días de terminar la prorroga del acuerdo laboral que el Gobierno de Navarra mantiene con la enseñanza concertada, no hay aún acuerdo con los sindicatos del sector.
La enseñanza concertada de Navarra acoge a una buena parte de los alumnos de esta comunidad foral. Desde siempre ha sido la gran marginada en las decisiones educativas. Los diferentes gobiernos que han ido pasando por esta región, siempre han mantenido que su prioridad era la enseñanza pública, olvidándose de que el sector concertado aporta impuestos de igual manera, incluso más, porque con sus impuestos financia al público.
Con el actual gobierno navarro, nacionalista vasco al 100%, el “ninguneo” a la enseñanza concertada ha sido total. Pero, en este caso, no ha sido solo por el eterno debate entre lo público y lo privado, sino por el puro debate ideológico.
El nacionalismo vasco, radical y abertzale, detesta todo lo que suene Iglesia, todo lo que suene o se acerque a lo tradicional, o todo lo que pueda sonarles a «derecha», por lo tanto, tiene que eliminarlo. El poner constantes trabas a la enseñanza concertada es una piedra más en el camino para conseguir sus propósitos.
Por lo visto, esto no le importa mucho a la patronal de la enseñanza concertada, que ya ha alcanzado un acuerdo con el Gobierno.

