El presidente estadounidense, Donald Trump, ha firmado un memorando en el que ordena la apertura de una investigación para determinar si las prácticas de China en materia de «propiedad intelectual» dañan a las empresas estadounidenses
«Protegeremos los derechos, patentes, marcas registradas, secretos comerciales y otra propiedad intelectual que es tan importante para nuestra prosperidad y seguridad», aseguró Trump en el acto de firma realizado en la Casa Blanca.
Trump, quien estuvo flanqueado por el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el representante de Comercio Exterior, Robert Lighthizer, agregó que esto «es solo el principio».
La decisión, que con toda seguridad generará rechazo por parte de China, se produce en un momento en el que Washington busca la colaboración de Pekín para que use su influencia y convenza a Corea de Norte de la necesidad de rebajar la reciente escalada militar.
En un comunicado posterior, Lighthizer indicó que EE.UU. enfrenta un «problema muy serio» y agregó que «supuestamente las políticas industriales chinas y otras prácticas han forzado la transferencia de tecnología vital estadounidense a compañías chinas».
China es, tras la Unión Europea (UE), el segundo socio comercial de EE.UU. y con el que registra un abultado déficit comercial que Trump ha prometido reducir dentro de su agenda de proteccionismo, en la que no ha descartado la posibilidad de aplicar sanciones económicas.

