
La Fundación Miguel de Molina ha abonado 115 euros para asegurar la permanencia de los restos del artista hasta 2020 en el panteón de actores del Cementerio de Chacarita, en Buenos Aires, donde permanecen desde 1993, y evitar así su exhumación.
La movilización de una fan en las redes sociales desde Buenos Aires, recabando ayuda para evitar la pérdida de los restos del artista, ha permitido asegurar su permanencia en el cementerio, que acoge también los restos de Carlos Gardel.
El GRMH ha expresado su «satisfacción» por «haber podido contribuir a salvaguardar la memoria de un exponente artístico, cultural y social como es la figura de Miguel de Molina».
Este colectivo informó recientemente sobre la situación de los restos de Molina para «tratar de paralizar el posible procedimiento de desahucio; así como «difundir su legado».
Desde el GRMH han demandado «la repatriación con urgencia» de los restos de Molina, porque hasta ayer mismo la alternativa era el osario y la muerte definitiva».
Miguel de Molina, malagueño, popularizó canciones y coplas como «La bien pagá» «Ojos verdes» o «El día que nací yo» y sufrió la represión franquista por ser homosexual. Finalmente se exilió a Buenos Aíres y luego a México. Murió en Buenos Aíres a los 86 años y reposa en el nicho 397 del Panteón de la Asociación Argentina de Actores. EFE
