
Ahora resulta que con Pedro Sánchez, segunda parte, el PSOE se recupera en intención de voto. Por lo visto, el hecho de que haya un líder de la oposición consolidado, apoyado rotundamente por sus bases y diciendo lo que la izquierda quiere y necesita oír, es suficiente para que aumenten sus expectativas electorales.
Curiosamente Podemos, la izquierda del PSOE aumenta también ligeramente. Mientras el PP y Ciudadanos disminuyen sus expectativas. El PP, no obstante, sigue siendo el partido más votado y el que ganaría unas hipotéticas elecciones, pero muy lejos de la mayoría absoluta.
Panorama poco halagüeño para la gobernabilidad de este país y que no permite afrontar con garantías problemas como el desafió soberanista del nacionalismo catalán. ¿Podrá impedirse el referéndum del día 1 de octubre? Políticamente no tiene asegurada una mayoría, por lo que tendrá que tomar las decisiones adecuadas en solitario y eso no es lo que parece que quiera tener Rajoy.
Sabe que con Pedro Sánchez lo va a tener difícil, que no va a contar con su apoyo. Mala tesitura para un gobierno débil como lo demuestran, una tras otra, las encuestas de intención de voto.
