
A pesar de que la delegada del gobierno en Navarra, Carmen Alba, ha recurrido la decisión del Ayuntamiento de Pamplona de colocar la “ikurriña” en “el chupinazo”, que marcó el inicio de las fiestas sanfermineras, y de que ha afirmado que no se puede colocar ninguna bandera que sea ajena a la comunidad foral en los espacios públicos, porque así lo estipulan las leyes, no debe tenerlas todas consigo UPN (Unión del Pueblo Navarro), cuando en una iniciativa presentada en el Congreso de los Diputados, pretende que el gobierno de este país se retrate ante dicha polémica.
En este tema, los jueces, los tribunales, suelen caminar por detrás de la realidad, es decir, solo sancionan tras cometerse el hecho, con lo que la prevención no existe. Así, de esta manera, quienes quieren colocar la “ikurriña” lo hacen, sabedores de que a lo sumo puede darse una sanción administrativa y poco más.
Haría bien el gobierno de este país y el Congreso de los Diputados en manifestarse claramente contra las imposiciones del nacionalismo en Navarra; haría bien en establecer claramente que en esta tierra, en Navarra, no valen otras banderas que LA ESPAÑOLA, LA NAVARRA, LA EUROPEA , LA LOCAL DE CADA LOCALIDAD Y NADA MÁS. In habilitaciones para ocupar un cargo público, sanciones administrativas y retirada inmediata de la “ikurriña” son hechos que deberían aprobarse en las leyes de este país.
La iniciativa es buena oportunidad para marcar claramente las posturas de cada uno de los partidos políticos. No caben ya las ambigüedades. O se está a favor o se está en contra.

