El Real Madrid curó sus heridas europeas con un balsámico triunfo en el primer partido de los cuartos de final de la Liga Endesa ante un MoraBanc Andorra muy inferior y que poco tuvo que ver con el rival al que solo pudo superar tras sendas prórrogas en los tres enfrentamientos anteriores (107-76).
Los blancos no acusaron la resaca de la Fase Final de Estambul y terminaron apabullando a un equipo andorrano que solo plantó cara en los minutos iniciales del choque, y les permitió recuperar las buenas sensaciones, con medio billete para las semifinales en la mano.

