La última de las encuestas electorales publicadas, establece que el Partido Popular seguiría ganando las elecciones si se celebraran a día de hoy, pero dejando a sus rivales a una mayor distancia. Seguiría el Partido Socialista siendo segundo y a muy poca distancia Podemos, siendo el cuarto en discordia Ciudadanos.
Estos resultados obviamente, refuerzan al PP y al gobierno de este país, y hace plantear a sus rivales muy serias dudas de que puedan convertirse, en algún momento, en alternativa de gobierno seria y creíble. Tampoco pueden extrañar estos resultados, puesto que no hay en estos momentos en la oposición una figura política que tenga la fuerza suficiente para plantar cara a Rajoy y la política y decisiones legales de éste igual son de PSOE que de C´s. Los votantes «populares» aunque alejados hasta el infinito de esto -parece- le siguen votando.
PSOE, Podemos y, en menor medida Ciudadanos, tienen que aclarar quién es su líder. Sus futuros votantes no tienen una figura clara en la que apoyar su voto, con lo que resulta fácil para el PP distanciarse de sus rivales.
Pese a la clara subida de impuestos, pese a que la crisis sigue golpeando a la clase media de este país, muchos ciudadanos prefieren votar al que consideran candidato menos malo y al que les ofrece un cambio menos traumático en sus modos de vida.
La amenaza latente que algunos creen que lanzó el otro día Rajoy en sus declaraciones, al hablar de unas futuras elecciones, pudiera estar apoyada y fundamentada en dicha encuesta y en los propios cálculos internos de su partido, que manejarían encuestas similares o muy favorables, por lo que sí que pudiera ser cierta la amenaza lanzada por Rajoy, ante unos próximos Presupuestos Generales que no fueran aprobados y le dejaran atado de pies y manos en su acción de gobierno.
Un panorama para la oposición muy complicado para cualquiera que sea la decisión que adopte y que claramente beneficia al actual gobierno de esta nación. O la oposición no se organiza rápidamente o la brecha entre unos y otros va ser cada vez mayor, despejando el horizonte de gobierno para el ejecutivo y presidente Rajoy.

