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Trump no confirma si reconocerá el resultado de las elecciones si gana Clinton

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Clinton acusa a Trump de ser una «marioneta» de Putin y aceptar la injerencia de Moscú en las elecciones

El republicano dijo que decidirá «en su momento» si acepta el resultado electoral. Ambos candidatos no se saludaron ni despidieron ante cámaras.

La aspirante presidencial demócrata, Hillary Clinton, afirmó hoy que el presidente ruso, Vladímir Putin, quiere «una marioneta» como su rival republicano, Donald Trump, en la Casa Blanca, y por eso está tratando de «interferir» en las elecciones de Estados Unidos.

«Putin preferiría tener una marioneta como presidente», aseguró Clinton en el tercer y último debate presidencial en Las Vegas, en referencia al reciente informe de las agencias de inteligencia estadounidenses que apuntaba a Moscú como responsable de los intentos de interferir en los comicios de EE.UU.

A 20 días de la celebración de las elecciones, Donald Trump no ha confirmado si va admitir el resultado de las elecciones, en caso de que Hillary saliera finalmente como vencedora. El magnate ha afirmado: «Lo veré en su momento, lo dejo en suspenso».

Y, es que, Trump ha apuntado varias veces durante las últimas semanas a un posible amaño de las elecciones y a la manipulación de los medios de comunicación en favor de la candidata demócrata. «Los medios son corruptos», ha indicado Trump, que ha añadido que «hay millones de personas registradas para votar, que no deberían poder estarlo». Lo cierto es que todas las encuestas realizadas en los últimos días apuntan a una clara victoria de Clinton sobre el multimillonario, con diferencias que rondan los 7 puntos de diferencia.

Asimismo, ha argumentado su afirmación de que las elecciones están amañadas con el hecho de que «Clinton no debería poder presentarse a las elecciones», en clara referencia al caso de los correos. «Por eso digo que esto está amañada», ha concluido.

Segunda enmienda

En las elecciones del próximo 8 de noviembre para muchos no está solo en juego quién será el presidente de la nación, sino también quién será el encargado de proponer al miembro que complete el Tribunal Supremo, algo que podría afectar claramente en las políticas más polémicas. Un ejemplo es la Segunda Enmienda, la referente al derecho a poseer armas de fuego, de la qu Trump dice que «va a nombrar jueces que la protejan». «La constitución se tiene que interpretar tal y como se creó», ha añadido el magnate.

Hillary Clinton no se opone, por su parte, a este derecho a la posesión de armas, pero sí insiste en que «hay que impedir que aquellas personas que no deben tener armas no las tengan y así no puedan hacer daño a nuestros ciudadanos».

Pero si el Tribunal Supremo podría decidir sobre este aspecto, también podría hacerlo en lo relativo al aborto. Trump, que siempre se ha autocalificado como ‘provida’, apuesta por que la legislación de este asunto vuelva a los estados, para que sean ellos los que decidan. Sin embargo, Clinton ha defendido que el Estado no debe decidir sobre el embarazo de las mujeres, y que son ellas las que deben «tener el control», un argumento anti intervencionista, más propio del sector conservador.

Inmigración

Como en los anteriores debates, en el público hubo algunos invitados destacados. Mientras que Trump, por ejemplo, invitó al hermanastro de Obama, Malik Obama, que no tiene una gran relación con el presidente, Clinton llevó a Karla Ortíz, una joven de 11 años, hija de inmigrantes indocumentados. Aprovechando su presencia, la demócrata ha comentado que no quiere «separar familias». «Estoy a favor de la defensa de las fronteras, pero tengo un plan de reforma de la migración y si permitimos que los llegados a nuestro país trabajen aquí, será beneficioso para nuestra economía», ha afirmado Clinton.

Por su parte, Trump ha acusado a la ex secretaria de Estado de querer hacer una «amnistía» y pretender «fronteras abiertas». Además, ha indicado que «mucha gente está entrando a Estados Unidos, está metiendo drogas y se está llevando el dinero», por lo que se necesita construir el muro y «echar a los narcos y a las personas malas».

Política exterior

Pero si ha habido un protagonista en este debate este ha sido la política exterior. Además de las acusaciones habituales de Trump a Clinton por favorecer la expensión de Estado Islámico en el mundo, el magnate ha lanzado dos dardos a la ex primera dama y al actual presidente Barack Obama, afirmando que tanto el presidente de Rusia, Vladimir Putin, como el de Siria, Bashar al-Asad, son «más inteligentes» que ellos.

La rivalidad con Rusia es un tema siempre recurrente en Estados Unidos, y la posición de Clinton es muy clara: Moscú quiere a Trump como presidente y de ahí los supuestos ciberataques perpetrados por el país dirigido por Putin hacia la candidatura de Clinton. Para la demócrata, Trump es «una marioneta de Putin» y el magnate necesita la ayuda del líder ruso para ganar las elecciones. Ante esto, Trump ha negado que ni siquiera conozca a Putin, pero si ha admitido que sería beneficioso si «EE.UU. y Rusia tuvieran una buena relación».

Últimos sondeos

La demócrata sólo tenía que mantener el tipo; según los sondeos, su campaña ganaría las elecciones a nivel nacional por entre 4 puntos (ABC News) y 12 puntos (Universidad de Monmouth). La ventaja hace soñar a su equipo con vencer incluso en estados tradicionalmente conservadores como Utah, Georgia o Arizona, donde sólo se ha votado demócrata una vez desde 1946.  La campaña ha dedicado recursos en estos estados para forzar la balanza y buscar una victoria aplastante estos últimos días. Los demócratas podrían recuperar el Senado e incluso el de la Cámara Baja.

Trump ha marcado un debate más técnico que los otros dos, en el que el republicano logró mantener su tendencia a realizar discursos erráticos bajo control durante dos tercios del intercambio. Durante ese tiempo, Trump interrumpió poco al moderador, Chris Wallace, y a Hillary Clinton, y se ajustó al tiempo asignado a su debate de manera más estricta que en los otros dos. Ambos candidatos no se saludaron ni despidieron ante cámaras.

Así que, ¿quien ganó? Habrá que esperar a que expertos y encuestas lo proclamen.

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