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Merkel se reafirma en su política migratoria tras dos atentados yihadistas

La canciller rechaza poner en duda la política de acogida de su Gobierno pese a los recientes ataques violentos sufridos por Alemania

La canciller alemana, Angela Merkel, reconoció hoy la inseguridad que han generado en el país los atentados yihadistas de Würzburg y Ansbach, cometidos por refugiados, pero defendió su política de acogida y aseguró que Alemania superará la «prueba histórica» a la que se enfrenta.

En una multitudinaria rueda de prensa tras interrumpir sus vacaciones, Merkel intentó conjurar los miedos de los alemanes tras los ataques registrados en el estado de Baviera y también contestar a quienes la acusan de haber infravalorado los peligros de acoger a cientos de miles de refugiados.

Angela Merkel, ha defendido con firmeza este jueves su política de acogida a los refugiados pese a las críticas recibidas tras los recientes ataques sufridos por Alemania, dos de ellos perpetrados por demandantes de asilo. «Hoy, como ayer, estoy convencida de que vamos a conseguir superar esta prueba histórica», ha remarcado, en referencia a la crisis de los refugiados.

Merkel ha celebrado en Berlín una rueda de prensa con la que ha intentado frenar el desasosiego que han generado en el país el asalto de un tren en Würzburg a cargo de un joven afgano, que se saldó con varios heridos graves, y el atentado con bomba cometido por un refugiado sirio en Ansbach, que dejó también una quincena de heridos.

Hace un año, con decenas de miles de migrantes a las puertas de Alemania, Merkel aseguraba a sus conciudadanos que el país podría asumir la llegada de los refugiados, pero sus detractores esgrimen ahora esos ataques como una prueba de su fracaso. Sin embargo, la canciller ha vuelto a defender la política de acogida de quienes huyen de la guerra y la persecución: «Lo vamos a lograr, ya hemos conseguido mucho».

“El miedo no puede servir de fundamento para la acción política“

«Los terroristas pretenden cuestionar nuestra disposición a acoger a la gente en dificultades; nosotros nos oponemos a eso firmemente», ha proclamado, antes de advertir de que «el miedo no puede servir de fundamento para la acción política».

Nueve medidas para reforzar la seguridad

Así, Merkel ha admitido que «la gente tiene miedo» a causa de los recientes ataques violentos, pero ha insistido en que «el principio fundamental por el cual un país como Alemania no puede renunciar a su responsabilidad humanitaria, al contrario, debe asumirla, sigue siendo válido».

Pese a todo, la canciller ha reconocido que los últimos atentados en Würzburg y Ansbach muestran que el terrorismo islamista ha llegado a Alemania y ha insisitido que su objetivo es atacar a las sociedades abiertas y a sus valores de libertad y solidaridad.

Merkel ha lamentado la «inseguridad generalizada» que han provocado ambos atentados y ha subrayado que la responsabilidad del Estado es restaurar la confianza de los ciudadanos, por lo que ha garantizado que se reforzarán las medidas de seguridad.

La canciller ha presentado un plan de nueve puntos con muchas de las medidas ya en marcha y que incluye, por ejemplo, facilitar las expulsiones de extranjeros sin derecho a asilo o de refugiados que delincan, así como implicar al Ejército en los casos de alerta terrorista, lo que sería una novedad en un país donde la milicia tiene muy constreñidas su competencias tras el período nazi.

Guerra contra el Estado Islámico, no contra el islam

En cualquier caso, Merkel ha querido aclarar que Alemania está «en guerra contra el Estado Islámico», algo que considera «indiscutible», pero no está «en ninguna guerra contra el islam».

La comparecencia de este jueves ante los medios, de una hora y media larga de duración, ha coincidido con un momento de gran presión sobre la canciller, quien desde el año pasado sufre las críticas presiones de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), partido hermanado a la CDU.

La llegada al país de 1,1 millones de solicitantes de asilo en 2015, en su mayoría a través de ese próspero land, abrió una brecha entre ambas formaciones, ya que la CSU exigió a Merkel imponer un límite a la acogida de refugiados, algo que la canciller rehúsa.

La CDU y la CSU concurren desde hace décadas hermanadas en las elecciones, de manera que el partido matriz no presenta una candidatura propia a los comicios en Baviera, mientras que su rama regional asume como propio el candidato de la CDU en las generales. NAVARRAINFORMACIÓN/EFE

 

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