El líder de Ciudadanos en declaraciones efectuadas hoy mismo, se quejaba, refiriéndose al PP, de que dicho partido les consideraba su enemigo.
Según el diccionario, la palabra enemigo se aplica a una persona o grupo de personas que se oponen a otro grupo de personas, ya sea por sus ideas, pensamientos, actividades o motivos políticos radicales.
A diferencia del adversario, el enemigo es la expresión radical de la diferencia entre personas, el antagonismo exacerbado o el desacuerdo extremo, innegociable e intolerante entre entes sociales, políticos, religiosos, etc.
En política hay adversarios, no enemigos. Se supone que todos luchan por el interés general de los ciudadanos, no del propio interés particular. Es por este último aspecto, de donde, quizás venga, el llamar enemigo a un adversario político, puesto que si uno considera a otro como un rival que te va «a quitar» tu modo de vida, tu escaño, por ejemplo, las palabras se enconan y se ve al otro como «el enemigo a las puertas».
La política en este país se ha desprestigiado.Ya no existe la competencia leal entre partidos. Todo vale, vale todo, con tal de conseguir el tan añorado escaño.

