La Presidenta del gobierno nacionalista de Navarra habla de «desproporción» cuando se le crítica por el tema del ‘euskera’ en las escuelas infantiles municipales pamplonesas.
La señora Barcos, parece olvidar, que, su gobierno, sustentado por Bildu, Podemos e IU, desde que ha llegado al poder manifiesta actitudes claramente impositorias y sectarias en todo aquello que tiene que ver con la educación y la cultura española y navarra.
Todo lo relacionado con lo que no sea «una pretendida cultura vasca» quiere ser, presuntamente, arrinconado o, incluso, eliminado.
Ejemplos se tienen unos cuantos, desde la OPE de empleo en la que aumentan de forma, esta si «desproporcionada», el número de plazas de maestros vascofonos o saltarse la ley de «ratios de educación» para aprobar que sean 8 niños los suficientes para abrir aula infantil en ‘euskera’ en Tudela, hasta la ansia creada en las relaciones con la CAV, en el sentido de cuanto más mejor.
Un suma y sigue que pone en tela de juicio, aquella afirmación que hizo la presidenta navarra acerca de que quería gobernar para «todos los navarros». Sus hechos y los de sus compañeros de gobierno demuestran todo lo contrario. Por no decir, las excusas que este gobierno ha tenido que emplear, en el Parlamento navarro, para no apoyar una texto institucional de condena a la violencia etarra.
«Por los hechos los conoceréis….»

