
El señor Pujol investigado por blanqueo de capitales; el exviceconsejero de Aragón investigado por malversación de caudales públicos; Rita Barberá, la que fue todopoderosa alcaldesa de Valencia, también; Pablo Iglesias, líder de Podemos, por Haciendapor sospechas de fraude fiscal; numerosos ex miembros de Ciudadanos igual; otros partidos «tres cuartos de lo mismo».
El ciudadano se pregunta, ¿Hasta cuándo se va aguantar esta situación?
Y ahí están, negociando en estos momentos, todos ellos, los unos y los otros, para ver quién va a dirigir los destinos de España, sin parecer importarles, lo más mínimo, que pasa en este país. Ahora solo cuenta, si voy a ser ministro, que cargo voy a ocupar o que voy a ganar.
Tal como así hicieron los islandeses, los españoles deberían expulsar de la carrera política a todo esta caterva de «politicastros» de «medio pelo» y empezar de nuevo.
El sistema esta tan corrompido que se impone una verdadera reacción ciudadana, que limpie de una vez este panorama tan desolador, A los albores de lo que algunos llaman una nueva crisis económica, se impone una nueva cultura política que haga creer al ciudadano en sus gobernantes, para poder afrontar con éxito los desafíos que se atisban en el horizonte de este país.

