
La comisión de la ONU que investiga los crímenes ocurridos en la guerra civil en Siria acusó hoy al gobierno de crímenes contra la humanidad en las prisiones, mediante actos de «exterminación, asesinato, violación, tortura, desaparición forzada y otros actos inhumanos».
El grupo de eminentes juristas, que trabaja documentando las violaciones de los derechos humanos en el conflicto sirio desde finales de 2011, dijo que fuera del campo de batalla se registra una «violencia masiva y sistematizada» en los lugares de detención, sean oficiales o informales.
El presidente de la comisión, el jurista brasileño Paulo Sergio Pinheiro explicó en conferencia de prensa que la acusación de «exterminación» hace referencia a actos que «son parte de una política o práctica institucionalizada» por el gobierno, que «crea condiciones en las que es probable que ocurran muertes a gran escala».
Sobre los centros de detención controlados por grupos rebeldes, la comisión denuncia malos tratos y ejecuciones de soldados capturados, y acusa de forma específica a los grupos terroristas Al Nusra y Estado Islámico de «crímenes de guerra».
Pinheiro sostuvo que nadie conoce el número de personas muertas en detención y que «sería irresponsable lanzar cifras» o intentar determinar que porcentaje corresponde a combatientes y a civiles.
