
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha expresado hoy su rechazo a que se vincule la acusación que le hizo al presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, de que «no es decente» con la agresión sufrida en Pontevedra.
Sánchez, en declaraciones en el programa de «Espejo público» de Antena 3, ha asegurado que «las voces que vinculan el ataque con el debate son minoritarias y se califican a sí mismas».
«Vincular una cosa con otra descalifica a las personas que lo quieren hacer», ha censurado el líder del PSOE, para quien la violencia es «rechazable y condenable» y «no hay que buscar ningún tipo de justificación».
En declaraciones en el programa «Herrera en Cope», ha negado que su acusación en el cara a cara a Rajoy haya podido subir la tensión de la campaña.
«En absoluto», ha respondido tajante el candidato socialista, quien ha vuelto a condenar con rotundidad el puñetazo al presidente del Gobierno, a quien ha querido «mandar un abrazo» como gesto de solidaridad, además de a su familia y al PP.
Sánchez ha opinado que este tipo de episodios, «desgraciadamente, es lo que pasa en las campañas».
