La semana de la Constitución que comienza mañana culminará el próximo domingo con un anticipo de lo que será cotidiano la próxima legislatura: los cuatros grandes líderes nacionales, Mariano Rajoy, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera, juntos por vez primera en el Congreso de los Diputados.
A falta de conseguir sus escaños en las elecciones del 20D, Iglesias y Rivera asistirán por primera vez a la recepción oficial con motivo del Día de la Constitución que este año -también es novedad- se celebrará en plena campaña electoral.
Ya en la primera ocasión que pisó el Palacio de la Carrera de San Jerónimo, al tomar posesión de su escaño en el Parlamento Europeo, no lo hizo sin cierta polémica.
El motivo fue la fórmula novedosa que eligió para prometer la Constitución: «Prometo acatar esta Constitución hasta que los ciudadanos de mi país la cambien para recuperar la soberanía y los derechos sociales».
Con su propuesta de reforma constitucional bajo el brazo, el líder de Podemos regresará el próximo domingo al Congreso para homenajear a la Carta Magna, aunque por la tarde ha convocado actos alternativos, emplazando a la ciudadanía a «llenar las plazas» para «reapropiarse» de la Constitución frente a quienes «traicionaron» el pacto del 78.
También será la primera vez que el candidato de Ciudadanos, Albert Rivera, franquee las puertas del Congreso.
El Congreso de los Diputados invita a esta recepción a todos los líderes de los partidos con representación parlamentaria y tanto Podemos como Ciudadanos tienen ya escaños en el Senado.
Rivera ya se convirtió en la «estrella» de la recepción del 12 de octubre en el Palacio Real, objeto de todas las miradas y saludos, y codiciado centro de los famosos «corrillos».
Esta vez tendrá que compartir parte de ese protagonismo con el secretario general de Podemos, con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y con el líder del PSOE, Pedro Sánchez.
Los cuatro juntos se verán las caras por primera vez durante la campaña en el salón de Pasos Perdidos donde, como es tradicional, el presidente del Congreso, Jesús Posada, pronunciará un discurso institucional de defensa de la Constitución.
Una Constitución especialmente acechada en los últimos tiempos por el desafío independentista en Cataluña, asunto que, al igual que las propuestas de reforma, estará muy presente en las conversaciones informales entre periodistas y políticos que acompañan estas citas.
La recepción del domingo 6 de diciembre pondrá la guinda a una semana parlamentaria en la que el Congreso y el Senado se abrirán a los ciudadanos en las tradicionales jornadas de Puertas Abiertas, que se celebrarán los días 3 y 4 de diciembre.
En el Congreso, cualquiera que se acerque a la Carrera de San Jerónimo podrá conocer el vestíbulo de Isabel II, el salón de Pasos Perdidos y el hemiciclo, entre otras dependencias.
La cámara Alta también recibirá a los visitantes y, como en el Congreso, ofrecerá a quien lo desee chocolate, café o caldo para entrar en calor y combatir el rigor del invierno madrileño.
Además de estas jornadas, el Congreso celebrará el próximo martes una reunión de su Diputación Permanente, el máximo órgano de la Cámara en periodos inhábiles, y que se mantiene de guardia desde que se disolvieron las Cortes.
Pese a las especulaciones de las últimas semanas, la Diputación Permanente no debatirá sobre asuntos de actualidad, como el reto soberanista en Cataluña o la amenaza del terrorismo yihadista.
En el ejercicio de sus competencias, se limitará a convalidar un real decreto de ayudas por las lluvias torrenciales aprobado por el Gobierno hace casi un mes y que debe pasar obligatoriamente por el Congreso para su aprobación definitiva.

