
Las víctimas son un padre y un hijo que han sido tiroteados cuando iban en coche
Dos colonos israelíes han muerto tiroteados por palestinos en el asentamiento de Otniel, al sur de Hebrón, en el territorio palestino ocupado de Cisjordania, según han confirmado fuentes médicas y militares.
«Hace unos momentos dos israelíes fueron asesinados y uno fue herido cuando se disparó contra su vehículo cerca de Hebrón», ha señalado el Ejército israelí en un comunicado. «La información inicial sugiere que el terrorista hirió letalmente a los civiles y luego huyó del lugar. Las fuerzas están llevando a cabo una operación de búsqueda en el área», añade la nota militar.
El ataque se ha producido en un carreta cuando los civiles israelíes se desplazaban en su coche y han sido disparados.
Según Haaretz, las víctimas son un padre y un hijo. Además, otro hombre ha resultado herido en una pierna y está siendo atendido en el centro médico Soroka, en Beer Sheva.
También ha muerto un palestino en Hebrón en choques con soldados israelíes. El joven Hassan Al Saada, de 21 años, ha fallecido de un disparo en el corazón.
Horas antes, otro joven palestino de 22 años había muerto de las heridas sufridas el jueves durante los choques con fuerzas israelíes cerca de Hebrón. El fallecido es Isa Al Shalaldad, informa la agencia palestina Maan, que cita a fuentes del Ministerio de Sanidad palestino y detalla que murió por el daño causado por balas en su intestino, bazo, pulmón y diafragma.
Las heridas se produjeron durante los enfrentamientos con el Ejército israelí que siguieron al funeral de Abdulah Shalaldah, de 28 años, abatido por fuerzas del Ejército durante una incursión encubierta a un hospital de Hebrón para capturar al sospechoso Azam Azmi Shalaldah, de 20 años, que estaba allí ingresado y al que se llevaron detenido.
Viernes de rabia
Hebrón, la mayor ciudad de Cisjordania, se ha convertido en uno de los focos más activos de la ola de violencia que se ha recrudecido en la región en los últimos dos meses. Situada a 30 kilómetros al sur de Jerusalén, cuenta con una población de 200.000 palestinos, y entre ellos, custodiados estrechamente por el ejército, un millar de colonos judíos en un espacio que parte el territorio de Hebrón en dos zonas.
Un ataque similar, en el que dos colonos israelíes fueron asesinados por un comando de Hamás -según la Inteligencia israelí- el pasado 1 de octubre dio inició a una oleada de violencia en Israel y Palestina con sucesivos ataques contra israelíes (la mayoría apuñalamientos) y disturbios y enfrentamientos entre jóvenes palestinos y fuerzas de seguridad que ha costado la vida a más de 80 palestinos, la mitad supuestos atacantes, y 14 israelíes.
La espiral de violencia ha dejado, además, centenares de heridos y una creciente sensación de inseguridad en Israel. De momento, sólo Hamás califica la revuelta de «Intifada», por analogía con las dos anteriores: la primera, de 1987 a 1993, que terminó con los Acuerdos de Oslo; y la segunda, de 2000 a 2005, y bautizada como la «Intifada de Al Aqsa».
