
Las autoridades paquistaníes tratan de rescatar con pocas esperanzas a cerca de 50 personas que se cree permanecen bajo los escombros de una fábrica que se derrumbó el miércoles y que dejó al menos 20 muertos y casi 100 heridos cerca de la ciudad de Lahore, en el este de Pakistán.
El edifico de tres pisos, en el que se llevaban a cabo labores de reparación y que había resultado dañado por el seísmo de hace dos semanas, se derrumbó en la tarde del miércoles en una zona industrial a unos 30 kilómetros del centro de Lahore.
Tras trabajar toda la noche, los equipos de emergencias han logrado acceder a lo que fue la planta baja del edificio, entre cuyos escombros han encontrado una veintena de cadáveres y rescatado a 98 heridos, 87 de ellos han sido ingresados en diferentes hospitales de la localidad.
El resto, todos menores, fueron dados de alta tras recibir tratamiento.

