El PSOE tiene intención de abrir el debate de la reforma de la Constitución en cuanto se pongan en marcha las nuevas Cortes Generales tras la celebración de las elecciones generales del 20 de diciembre, al considerar que será un debate largo que se prolongará durante toda la próxima legislatura.
El objetivo que se marcan los socialistas es convocar con «carácter inmediato», una vez que se celebren los comicios, a todas las fuerzas parlamentarias para «acordar el procedimiento para emprender la reforma de la Constitución y concitar, en torno a él, el mayor apoyo y la mayor participación ciudadana».
Sánchez ha defendido que la propuesta del PSOE “es de suma no de fractura” que garantice “la financiación suficiente”, “la calidad de nuestra democracia y sus mecanismos de control” que blinde los servicios públicos. Y ahí entra la reforma de la Constitución, “porque no proponemos reformar la Constitución por la amenaza secesionista, pero no vamos a renunciar a que España avance a que Cataluña avance por la amenaza secesionista y vamos a hacer la reforma constitucional la próxima legislatura”.
La reforma “no va ni de Mas ni de Rajoy ni de mí” sino “del futuro de nuestros hijos e hijas” y “dentro de la Constitución y la legalidad democrática, los socialistas estamos dispuestos a hablar salvaguardando siempre la unidad de España y la igualdad entre españoles”.

