El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el primer ministro holandés, Mark Rutte, afirmaron hoy que la Unión Europea (UE) debe reforzar sus fronteras exteriores para proteger sus valores y evitar «populismos irresponsables y el radicalismo brutal» por la crisis de los refugiados.
«El restablecimiento de las fronteras exteriores de la UE es nuestra tarea prioritaria hoy», señaló Tusk en La Haya durante el acto «El día de Europa», organizado por el partido liberal VVD de Rutte, con quien se reunió previamente para tratar la próxima presidencia holandesa de turno de la Unión.
El líder comunitario explicó que este refuerzo de las fronteras no busca convertir a Europa en una fortaleza inaccesible, sino proteger valores como la solidaridad, la libertad y la apertura y evitar el «populismo irresponsable y el radicalismo brutal».
Tusk instó a los liberales a detener la «marcha hacia el poder de los radicales» y actuar con firmeza para resolver la crisis de los refugiados que está en el «corazón y las mentes» de los votantes.
«Este es el mayor reto hoy, mostrar que los liberales de centro pueden ser firmes y estar determinados en su acción, también en nuestras fronteras exteriores», continuó y añadió: «No para parecernos más a los populistas de derechas, sino para proteger a Europa de ellos».
Rutte, por su parte, reconoció en su intervención que la crisis de los refugiados pone en riesgo la cooperación entre Estados miembros y pidió también que se controlen mejor las fronteras exteriores de la UE.
«Los demandantes de asilo deben estar mejor distribuidos en la UE», sostuvo, al tiempo que subrayó que no hay ninguna cuestión ahora que requiera más «atención urgente» que la llegada masiva de refugiados, según recoge la prensa holandesa.
