

El expresidente de la CEOE Gerard Díaz Ferrán ha aceptado una condena de cinco años y medio de prisión por el vaciamiento patrimonial de Marsans tras haber alcanzado un acuerdo de conformidad con las acusaciones, que llegaron a pedir hasta 15 de cárcel.
En la primera sesión del juicio en la Audiencia Nacional, el liquidador de empresas liquidador de empresas Angel de Cabo también ha aceptado cumplir una pena de cinco años de cárcel por el vaciamiento del Grupo Marsans para eludir el pago a sus acreedores.
La Fiscalía considera que los acusados han admitido su participación en los hechos y han colaborado «en la reintegración en la masa concursal, de activos cuya existencia desconocía».
El pacto alcanzado se extiende a los otros nueve acusados, entre ellos la «mano derecha» de Ángel de Cabo, Iván Losada, y el hijo de Díaz Ferrán Gerardo Díaz de Santamaría, que han admitido penas de dos años y medio y 22 meses de prisión.
El Ministerio Público solicitaba 15 años de cárcel para Díaz Ferrán, al que acusa de delitos de alzamiento de bienes delito, concurso fraudulento, blanqueo de capitales e integración en grupo criminal; ocho años y nueve meses para el hijo de Díaz Ferrán; y ocho años para De Cabo. Tanto Díaz Ferrán como De Cabo se encuentran en prisión provisional.
