
Un vaso de vino dilata las pupilas, las mejillas ruborizadas y relaja los músculos faciales, haciendo que la persona que sea más accesible a otra percepción.
Dicen que el alcohol cambia la forma como se percibe a los demás, haciendo que esa persona que no nos llama la atención, termine por atraernos con unas copas encima. Aunque esto suene a excusa después de una noche de diversión, un estudio demuestra que es cierto.
La ciencia se ha manifestado con claridad: Para ser atractivo para los demás sólo debes tomar una copa de vino, solo una, de acuerdo con un estudio de la Escuela de Psicología de la Universidad de Bristol en Reino Unido.
El estudio Science Daily sugiere que somos más atractivos frente a los demás cuando tenemos una sola copa de vino en nuestro sistema, por lo que tomar dos o más vasos causa relajación facial excesiva que hace las expresiones no naturales, lo que conlleva más rechazo.
El portal LiveScience , se hace eco de este estudio que fue publicado en Science Daily por los científicos de Bristol.
Lo curioso es que el mismo trabajo recomienda no exceder esa cantidad , es decir, no beber la segunda copa, ya que puede ser contraproducente.
Los investigadores realizaron el estudio con 40 estudiantes del centro, fotografiando sus caras antes y después de probar vino. Después mostraron las fotos a otro grupo de estudiantes sin revelar cuánto vino habían tomado los primeros en cada una de ellas. La respuesta fue que la foto en la que mejor aparecían era aquella hecha tras una copa de vino. Elegían como segunda mejor en la que no habían probado vino y como peor en la que habían consumido más de un vaso de esta bebida.

