

Bélgica ha desplegado soldados en todo el país para proteger posibles objetivos terroristas, incluyendo algunos edificios del barrio judío en la ciudad portuaria de Amberes. Es la primera ocasión en 30 años que las autoridades utilizan tropas para reforzar la seguridad en ciudades belgas
Los militares comenzaron a relevar este sábado a los policías para proteger lugares sensibles en Bélgica, principalmente en Amberes, donde vive una importante comunidad judía, tras el desmantelamiento de una célula yihadista que planificaba un atentado.
«El comité ministerial ha decidido movilizar progresivamente a unos 300 militares. Estos soldados serán desplegados en Bruselas y Amberes», indicó el gabinete del primer ministro, Charles Michel, en un comunicado.
Los militares también podría ser movilizados en «Verviers y otros lugares», agregó el comunicado.
El gobierno belga anunció el viernes el despliegue rápido del ejército tras la muerte de dos yihadistas en Verviers (este) el jueves. Los yihadistas murieron atrincherados en su vivienda, donde se tirotearon con las fuerzas de seguridad.
Este sábado por la mañana, los primeros soldados, fuertemente armados, llegaban al barrio judío de Amberes (norte). Esta ciudad cuenta con una población judía ortodoxa de entre 15 y 20.000 personas.
Se trata de la primera de una decena de medidas adoptadas para prevenir la radicalización e impedir a los candidatos a la yihad viajar a Siria o Irak, y se mantendrá un mes renovable, mientras que el nivel de alerta continuará en el 3 de 4.

