

La Federación de Trabajadores de la Enseñanza (FETE) de la UGT considera que la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Navarra (TSJN) que estima el recurso interpuesto por UGT sobre la valoración del euskera para cubrir determinados puestos de trabajo en la UPNA, «repone la legalidad, ante el incumplimiento del baremo de méritos por parte de la propia Universidad, con el apoyo entusiasta de ELA y LAB»
Para la UGT, «una cosa es la política lingüística y otra muy distinta son las leyes que regulan la valoración de los méritos en el acceso a la función pública». «Es el caso de ambos sindicatos nacionalistas, a quienes no interesa tanto el euskera como su utilización al servicio de sus intereses políticos. Por eso, no nos han sorprendido sus críticas demagógicas e insultantes, en la línea de siempre».
Recuerda el sindicato que en la UPNA, en 1996, se firmó un acuerdo entre la Universidad y los sindicatos (incluidos ELA y LAB), en el que se establecía la valoración del euskera para el acceso a las plazas de PAS de la UPNA. En este acuerdo se recogía que el euskera se valoraría como mérito preferente “hasta que se establecieran los perfiles lingüísticos de la plantilla de la universidad”, cosa que se hizo en 2010. Una vez determinados los perfiles lingüísticos, el euskera dejó de ser mérito preferente y pasa a ser un mérito más. Llegado el momento, estos sindicatos no han querido respetar lo allí firmado, pretendiendo que el euskera siguiese siendo mérito preferente.
UGT «plantea que no se siga valorando como un mérito preferente, una vez que se han establecido los perfiles. Y resulta que legalmente es así».
Explica el sindicato que «LAB y ELA no tuvieron ningún interés en alcanzar un acuerdo, algo bastante habitual en estos sindicatos. Además, se vieron respaldados por la Dirección de la propia Universidad, que ignorando el marco legal y los acuerdos internos, propuso seguir aplicando acuerdos ya revisados, alineándose, una vez más, con estos sindicatos, cuyos postulados, esos sí y no los de UGT, son discriminatorios y excluyentes».
Por tanto, «lo único que ha hecho la UGT es defender la aplicación de la normativa vigente, así como la igualdad de todos ante la ley».
