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Muere la duquesa de Alba a los 88 años, hereda el «ducado» su hijo Carlos

Muere la duquesa de Alba a los 88 años, hereda el «ducado» su hijo Carlos
Cayetana, duquesa de Alba, junto a su madre.
Cayetana, duquesa de Alba, junto a su madre.

La Duquesa de Alba , Cayetana Fitz-James Stuart, ha fallecido en el Palacio de las Dueñas, su residencia en Sevilla, a los 88 años, acompañada de su actual marido Alfonso Díez y de sus seis hijos. Su hijo Carlos hereda el ducado de Alba

El Ayuntamiento de Sevilla acogerá la capilla ardiente que quedará instalada este mediodía en el Salón Colón de la Casa Consitorial, el espacio más amplio del Consistorio.

La duquesa de Alba tras ingresar en la UCI de un hospital de Sevilla tras un empeoramiento de su salud por una gastroenteritis, una afección respiratoria causada por una neumonía y una arritmia cardíaca.

La aristócrata, madrileña de nacimiento y sevillana de adopción, la mujer con más títulos nobiliarios del mundo y XVIII heredera de la casa de Alba, una de las principales familias nobiliarias de España, fue trasladada del hospital al Palacio de Dueñas para ser tratada en casa .

Aunque la familia era moderadamente optimista sobre la evolución de la matriarca, cuyo estado era grave, convinieron en pedir su traslado a su casa. En el Palacio de las Dueñas se congregaron este miércoles los seis hijos de Cayetana de Alba para acompañarla, junto al sacerdote Ignacio Jiménez Sánchez-Dalp, confesor de la duquesa y amigo de la familia.

Su hijo Carlos hereda el ducado de Alba

Ahora, el mayor de los seis hijos de la duquesa, Carlos Fitz-James Stuart, duque de Huéscar, de 66 años, heredará el ducado de Alba de Tormes y todo el resto de títulos nobiliarios y patrimonio de la casa de Alba. Así, el primogénito y que fuera padrino en el tercer matrimonio de su madre será el continuador de una casa cuyo abolengo viene del año 1472.

María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva era (parte) del nombre completo de la duquesa de Alba, XVIII poseedora del título, XI duquesa de Berwick, catorce veces Grande de España por calidad de sus más destacados títulos nobiliarios, un total de 46, entre ducados (6), condado-ducados (el de Olivares), marquesados (18), condados (18) y vizcondados, además de ser condestable de Navarra. Y eso que cedió seis títulos con Grandeza de España (la mayor distinción nobiliaria) a sus hijos.

Fue la segunda mujer en ostentar la jefatura de su casa en cinco siglos de historia. La última fue su pariente Teresa Cayetana, la del retrato de Goya que constituía unos de sus más preciados tesoros personales.

Sin embargo, el peso simbólico de su apellido, sus títulos y sus propiedades por toda España, no le impidió llevar una vida independiente que la convirtió en referente de la vida social no solo por el legado que encabezaba. Se casó tres veces y tuvo seis hijos -todos con su primer marido, Luis Martínez de Irujo. El último matrimonio fue a los 85 años, con Alfonso Díez, un amigo de su anterior esposo 24 años más joven que ella.

No solo su vida publica, con su presencia en corridas de toros, sus bailes flamencos en la Feria de Abril sevillana, sus compañías con celebridades tan diversas como Jacqueline Kennedy o Grace Kelly y su relación con la Corona -sus padrinos de bautizo fueron el rey Alfonso XIII y la reina Victoria Eugenia, y los duques de Alba piden permiso al rey para casarse- y los rumores sobre amoríos atribuidos la hicieron famosa.

Es de gran importancia histórica el patrimonio material y cultural de la casa de Alba, rica en palacios, castillos, tierras de cultivo, fincas y empresas. El Palacio de Liria en Madrid, el Palacio de Dueñas en Sevilla, 34.000 hectáres de tierras y un patrimonio que Forbes estimó en unos 3.200 millones de euros hacían de Cayetana de Alba la quinta persona más rica de España, si bien su patrimonio inmobiliario y las obras de arte que posee son de difícil tasación real.

En su biblioteca constan más de 30.000 volúmenes con algunas joyas únicas, como la primera Biblia en castellano, datada en 1433. Por eso, la duquesa constituyó en 1975 la Fundación de la Casa de Alba para cuidar y conservar el patrimonio artístico de su familia y sus colecciones privadas, en las que hay obras de Tiziano, Mengs, Goya, Murillo, El Greco, Fra Angelico, Veronés, Velázquez, Renoir o Picasso. En 2012, en el Palacio de Liria de Madrid, buena parte de ese patrimonio se expuso al público en la exposición «El legado de la Casa de Alba» que visitaron 155.000 personas.

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