
Miles de georgianos salieron a la calle para protestar contra el Gobierno de Rusia, acusándole de tratar de anexionarse Abjasia y Osetia del Sur (regiones separatistas del país)
Los manifestantes, encabezados por los activistas y líderes de la oposición han marchado por la principal avenida de Tbilisi ondeando la bandera nacional y portando carteles en los que se podía leer: «No a la ocupación» y «No a la anexión».
Las tensiones entre ambos países siguen siendo altas después de la guerra de 2008 que llevó al Gobierno georgiano a luchar contra dos regiones separatistas respaldadas por Moscú. Las relaciones diplomáticas, cortadas después de la guerra, no han sido restauradas y Rusia sigue teniendo una fuerte influencia en Abjasia y Osetia del Sur.
Los más críticos dicen que el Gobierno georgiano es demasiado reacio a criticar a su poderoso vecino, particularmente en lo que respecta a la crisis en Ucrania.
Rusia, junto a Venezuela y Nicaragua, son los únicos gobiernos que reconocen la existencia de Osetia del Sur y Abjasia como repúblicas independientes respecto de Georgia.
Recientemente Moscú, que se opone a los esfuerzos de Georgia para unirse a la alianza transatlántica militar de la OTAN, se ha propuesto un nuevo tratado con Abjasia, que es visto en Tbilisi como un paso hacia la anexión de la región a Rusia.

