Hoy jornada de reflexión en Cataluña. El resultado de estas elecciones, recordemoslo, solo autonómicas, aunque se les haya hecho parecer otra cosa, pueden hacer temblar los cimientos del Estado de derecho de nuestro país. Una mayoría lo suficientemente holgada de los independentistas, pudiera provocar una rápida declaración de independencia, y con ello, una reacción del gobierno, que, se antoja, dificil de prever.
Habría que ver, no obstante, el número de votos emitidos. Si hubiera una gran abstención, dicha declaración de independencia pudiera no producirse, aún teniendo mayoría de votos.
Dicha declaración, no obstante, sería «papel mojado» inmediatamente de su constitución, puesto que las leyes internacionales así lo estipulan. Solo seria válida, si el país afectado, en este caso España, reconociera dicha declaración.
La Constitución Española, no obstante, establece cuales deberían ser los mecanismos, cuando el gobierno de una comunidad autónoma sobrepasa sus competencias o incumple, como es el caso, las leyes del Estado. Simple y llanamente se suspende el autogobierno y se aplican solamente las leyes estatales. Puesto que esto no ha sucedido al aplicar el gobierno de nuestra nación el «buenismo», sus consecuencias pudieran derivar en una muy grave situación.
Habrá que confiar en que lo que vaticinan las encuestas no llegue «a buen puerto» y que los resultados del independentismo fueran lo suficientemente escasos como para llevar a cabo lo que se pretende.
27 S: Todos los candidatos catalanes piden votar en las urnas y apelan al voto útil

