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Xabier Pita

Por Emilio Linares Ortega

Atrás quedan ya las fiestas de San Fermín de este 2024, pero para este pamplonés de casi 25 años seguramente quedarán grabadas para siempre en su mente. Después de crecer viendo los encierros en la tele e incluso tener la oportunidad de narrarlos en la radio, este año decidió vivir la experiencia de correr un tramo, aunque fuera solo un día.

¿Cómo ha sido la experiencia de correr el enciero?

Llevaba años con querer correr alguna vez. Creo que era algo que quería hacer al menos una vez en la vez, aunque suene a tópico. Sabía que al menos una vez quería hacerlo. Me apetecía vivir la experiencia.

¿Te planteas correr otra vez el año que viene?

De momento, no lo sé.

¿Corriste el día 11 de julio. ¿Fue casualidad o premeditado que tu primera vez en el encierro coincidiera con la primera carrera de los toros del hierro Domingo Hernández?

Lo pensé luego, después de correr el encierro. Y luego por la tarde, Juan Ortega también debutaba en la plaza, y yo fui a ver la corrida. Entonces fue casualidad y luego lo pensé y dije que ’¡que guay!’… Iba a correr el dia anterior, pero había dormido poco. Llevaba días queriendo correr. No quería hacerlo en fin de semana. Se alinearon los astros, y un día dormí mal, otro día estuve malo, y la víspera del día definitivo, no salí y dormí pronto.

En Pamplona lo habitual es debutar en el encierro a los 18 años. En tu caso, eres de aquí, pero has hecho tu primera carrera con casi 25 años. ¿Te planteabas correr el encierro desde hace mucho tiempo o ha sido una idea reciente?

Cuando cumplí 18 años, lo llegué a pensar. Pero ese año me lo estuve pensando seriamente y al final no corrí, porque al fin y al cabo es algo peligroso y cuesta un poco tomar la decisión de, aunque sea un día, meterte. Lo fui dejando y no lo retomé hasta ahora.

Y este año, ¿por qué has decidido correr?

El año pasado, como estuve cubriendo el encierro en la radio, creo que me empapé un poco del ambiente, del acto en sí. Entonces, como que lo viví de cerca porque lo estuve contando. Entonces, si ya me llamaba la atención desde antes, después de vivirlo y contarlo, creo que eso fue el empujón definitivo. Como el año pasado estaba trabajo y no podía correrlo, este año me lo propuse, aunque fuera solo un día. Decidí correr en la plaza del Ayuntamiento porque es el tramo más asequible. Corrí desde ahí hasta Mercaderes.

Como tú dices, el año pasado estabas en el equipo de retransmisión de los encierros de Radio Nacional de España. De hecho, tú narrabas la salida de los corrales de Santo Domingo. ¿Qué diferencias y similitudes, más allá de las evidentes, hay entre narrar y correr el encierro?

Pues mira, te diría que las dos cosas pasan igual de rápido. Cuando se lanzaba el primer cohete y los toros salían del corral, todo pasaba muy rápido. Y cuando me quería dar cuenta, ya estaban junto a los corredores. Por un lado va rápido, pero en tu cabeza va lentísimo. Va tan rápido que no sabes cuánto tiempo ha pasado. Y cuando corres, en este caso, parece que lo vives a cámara lenta. Pasan muchas cosas a la vez. Tardas un rato en procesar lo que estás viviendo.

¿Cómo son esos segundos previos y posteriores? Pensaba que qué hacía ahí. Creo que es el instinto de supervivencia que se despierta. Y los toros, tú no ves por dónde vienen. Dan miedo porque no los ves. No puedes darte la vuelta. Ese es el momento que más miedo pasé. Te queda el poso de lo que has vivido. Es como cuando ves pasar tu vida delante de tus ojos.

«Cuando cumplí 18 años, lo llegué a pensar. Pero ese año me lo estuve pensando seriamente y al final no corrí, porque al fin y al cabo es algo peligroso y cuesta un poco tomar la decisión»

¿Cómo observas al toro cuando lo ves alejarse después de haberlo tenido detrás?

No me acuerdo porque todo fue muy rápido. Una vez que has corrido te toca procesar lo queha sucedido, es como cuando ves pasar tu vida delante de tus ojos en unos segundos. Es una mezcla de sensaciones.

¿Cómo te preparaste?

He entrenado atletismo desde hace muchos años, y sigo haciéndolo. Pregunté a mi jefe de RNE Javier lzu, que lleva años narrando los encierros, y me dijo que tuviera cuidado. Me recomendó el Ayuntamiento y Mercaderes por el vallado. Además, como él estaba narrando en esa zona, me daba seguridad tener cerca a alguien conocido, aunque yo sabía que no me iba a ponerme delante del toro. Si el año que viene repito, podré plantearme intensificar la carrera.

Volviendo a la mirada, ¿con qué ojos ves el encierro al día siguiente?

No lo veía diferente. Pero cuando fui a la plaza de toros la tarde del día que corrí, valoré mucho la valentía de los toreros por ponerse delante de ese animal.

«Pregunté a mi jefe de RNE Javier lzu, que lleva años narrando los encierros, y me dijo que tuviera cuidado.»

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