
EFE.- Expertos internacionales en alimentación, nutrición, dietética, endocrinología, actividad física, pediatría, enfermería y salud pública se han reunido en Lisboa para elaborar un consenso sobre los edulcorantes bajos en o sin calorías utilizados como sustitutos del azúcar y otros edulcorantes calóricos.
Durante ayer y hoy, un total de 67 expertos han analizado el papel de estos edulcorantes en la alimentación, su seguridad, las medidas regulatorias y los aspectos nutricionales y dietéticos de su uso en alimentos y bebidas.
Este encuentro, organizado por la Fundación para la Investigación Nutricional (FIN) con la colaboración de la Universidad Lusófona de Lisboa, ha contado con el apoyo de 42 sociedades y fundaciones de nutrición y dietética, sociedades médicas, universidades y centros de investigación europeos e iberoamericanos.
Responde, informan los organizadores en una nota, al interés de la FIN por revisar y diseminar los aspectos relativos a la seguridad y beneficios de los edulcorantes bajos en o sin calorías como sustitutos del azúcar.
La FIN pretende contribuir con este consenso a la reducción del consumo de azúcares añadidos a partir de alimentos y bebidas, en el contexto de la prevención y el tratamiento de la obesidad y enfermedades relacionadas con ella.
Los edulcorantes bajos o sin calorías se usan en multitud de productos del sector de la alimentación y las bebidas, como los postres helados, batidos, bebidas vegetales, néctares y bebidas a base de zumo, yogures, refrescos, galletas, chicles, golosinas, e incluso en productos farmacéuticos.
El presidente de la FIN, el profesor Lluís Serra-Majem, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública, director del Instituto de Investigaciones Biomédicas y Sanitarias de la Universidad de Las Palmas, es uno de los directores de la reunión e impulsor del consenso.
«Los edulcorantes son utilizados de forma segura por los consumidores de todo el mundo desde hace más de un siglo; constituyen un elemento de indudable interés y actualidad no exento, sin embargo, de cierto desconocimiento por algunos sectores de la población y del ámbito académico», ha manifestado.
El codirector del encuentro, el nutricionista del hospital Pediátrico de Coimbra, Sérgio Cunha Velho de Sousa, ha subrayado: «Los edulcorantes bajos o sin calorías ofrecen a las personas con diabetes alternativas para disfrutar del sabor dulce sin aumentar la glucosa en sangre».
La mayoría de los estudios que investigan la función de estos edulcorantes -ha añadido Cunha Velho- «han demostrado que sustituir alimentos y bebidas por versiones con menor aporte, e incluso sin aporte de calorías, puede llevar a reducir la ingesta global de energía y jugar un papel significativo en el control del peso».
La obtención de la autorización de un nuevo edulcorante bajo en o sin calorías es un proceso largo y científicamente muy riguroso -informa la nota de la FIN-, que añade: «Los solicitantes solo pueden pedir la aprobación de un edulcorante bajo en o sin calorías después de haber sido sometido a estrictas pruebas y haber proporcionado evidencias sobre seguridad y utilidad del producto».

