El Partido Popular camina hacia un congreso oscuro el próximo mes de febrero, donde la actual dirección únicamente buscará avalar la «deriva ideológica» en la que está sumido desde hace ya algún tiempo el PP, cerrando la posibilidad a cualquier debate interno.
El PP actual está extremadamente condicionado por su «complejo ideológico». Estamos asistiendo a una pérdida de identidad, carente de ideología clara y a un estado de «buenismo».
Buenismo, ¡sí!, táctica del diálogo besuguil permanente, ideología del acuerdo permanente, cuyo objetivo no es otro sino conceder derechos sin fin a aquellos de los que el PP se tiene que hacer perdonar, ignoro el motivo, pero son aquellos cuyo único objetivo político es anular la Constitución y destruir España.
El PP ha abandonado su esencia y su vocación liberal-conservadora. Es imposible negociar sin una ideología previa. La democracia consiste en el antagonismo pacífico entre ideologías representadas institucionalmente a través de los partidos políticos, pero a lo que vamos a terminar asistiendo es a prostitución ideológica.
Moisés Ayerra Cámara

