La carga principal del artefacto estaba formada por cerca de kilo y medio de UREA mezclado con una cantidad indeterminada de gasolina, guardada en el interior de un baúl de plástico cuya tapa presentaba dos orificios para el acceso del cableado del sistema de iniciación. Los iniciadores estaban compuestos de clorato potásico con restos de óxido de hierro y silicatos, sustancias confinadas en unas botellas.
El sistema de iniciación y activación del artefacto estaba desconectado en el momento de la colisión del vehículo contra el edificio, que se llevó por delante las puertas automáticas de acceso y cierre metálico, el recibidor y los mostradores de la sede en la planta baja. Los daños los abonó la compañía de seguros. En archivo adjunto se facilita la sentencia íntegra.



Lo que me llama la atención es lo rápido que funciona la justicia en este país con unos y la lentitud de otros. Este suceso tuvo lugar en diciembre de 2014 y todavía llevamos años y años para enjuiciar delitos por corrupción.corrupción