Los partidos políticos deberían ser responsables de sus actos y de sus hechos. Y es algo que olvidan frecuentemente.
Hace ya algunos años, en la etapa de gobierno de la entonces líder de UPN, Yolanda Barcina, el señor Rajoy, poniendo boca a su partido, en un famoso mitin aquí en Navarra, prometía derogar la Disposición Transitoria Cuarta de la Constitución. Pasadas las elecciones, entonces el PP -como hoy- estaba coaligado a UPN, y de boca del entonces ministro de justicia, Alberto Ruíz Gallardón, la promesa quedaba en nada, al confirmar a la entonces diputada señora Barkos, actual presidenta nacionalista de Navarra, que no se iba a derogar nada.
Y UPN, partido que votaba en su día, contra de la Constitución Española, y nacido, para luchar contra dicha Disposición, ni una palabra de queja, ni un reproche. Es más, en las últimas elecciones han seguido acudiendo juntos.
Sorprende, por tanto, que ayer mismo, los representantes de UPN, pero dentro del PP, tanto en el Congreso como en el Senado, declaren que quieren que se elimine dicha transitoria.
Parecen pensar que los ciudadanos son olvidadizos o no recuerdan hechos del pasado. Parecen olvidar que durante años, uno de los artífices de dicha Transitoria, señor del Burgo, antiguo diputado, militaba durante años en UPN. Parecen olvidar que aún se sigue defendiendo dicha transitoria en sus filas y en las del PP.
Parecen olvidar que la unidad de España no se defiende siguiendo solo los dictados de quien gobierna y quiere seguir gobernando. Parecen olvidar que el apoyo a ikastolas y a modelos educativos en los que no se enseña el concepto de España, de una forma o de otra, se ha ido produciendo en Navarra.
Un rosario de hechos y de palabras que harían sonrojar a más de uno, porque en este caso no vale decir, “las palabras se las lleva el viento”, porque las palabras y los hechos están ahí, en las hemerotecas.


