Hoy 2 de abril, la Iglesia celebra la fiesta de San Francisco de Paola, eremita, fundador de la Orden de los Mínimos, y Santa María Egipciaca, penitente
San Francisco de Paola. Fundador de la Orden de los Mínimos, patrono de Calabria y de la gente del mar, venerado como taumaturgo y protector de los pobres, que, en el Reino de Nápoles regentado por los angevinos, sufrían grave abandono y abusos. Más
Nacida en Alejandría, a los 12 años, María Egipcíaca huyó de su casa para ser prostituta. A los 29, en Jerusalén, una voz interior le impidió entrar en la Basílica. Se arrepintió y se fue al desierto, más allá del Jordán, donde vagó durante 47 años y donde recibió la Eucaristía del monje Zósimo.

