León XIV: todo acto médico auténtico está al servicio de la vida
Una encrucijada entre ciencia, compasión y responsabilidad ética. Así es el trabajo médico según ha afirmado el Papa León en la recepción a una delegación de cardiólogos del Paris Course on Revascularization comprometidos con el desarrollo de la ciencia y la práctica intervencionista en el campo de la cardiología. Un encuentro que coincide con el Jubileo de la Esperanza, un año «que renueva la fuerza, reaviva el valor y nos enseña a esperar incluso en medio de la fragilidad humana», afirma el Pontífice.
La Iglesia afirma constantemente la vocación de la investigación científica, que abre al ser humano a la verdad y a un servicio más profundo al bien común. Ustedes encarnan este espíritu cada vez que tratan de sanar un corazón, tanto en sentido físico como metafórico, dando alivio a quienes sufren y esperanza a sus familias.
Servir la vida
La ternura que Cristo tenía por los enfermos es, para el Papa, el corazón del servicio a la vida y la base de todo acto médico auténtico. «Su amor inquebrantable —subraya el Pontífice— inspira la dedicación que ustedes demuestran a través de la investigación, la formación y las delicadas intervenciones que preservan la vida».
Cada latido del corazón confiado a su cuidado nos recuerda que la vida es un don, siempre un misterio que hay que venerar. Por lo tanto, les animo a seguir promoviendo un espíritu de colaboración global, a compartir generosamente el conocimiento y a garantizar que los avances en los tratamientos sigan siendo accesibles para todos, especialmente para los pobres y los marginados. Benedetta Capelli – Ciudad del Vaticano

